Durante estos primeros meses, se han ejecutado actividades preparatorias para adaptar la instalación a las necesidades del desmantelamiento. Estas actividades, necesarias antes de acometer el grueso de los trabajos radiológicos, consistieron en la adecuación del edificio eléctrico de torres y la actuación en el parque eléctrico de 46 Kv, el recableado de cargas eléctricas del edificio de turbina, y la adecuación de sistemas mecánicos y de la toma de agua.

Estos trabajos se han realizado en paralelo con los primeros desmontajes convencionales, y el acondicionamiento de las áreas exteriores del emplazamiento. En este sentido, ya se han derribado y retirado los restos de las diez torres de refrigeración de la central, y su explanada se utiliza como zona de almacenamiento de chatarras , también se ha realizado el desmontaje de los componentes del denominado edificio Diesel, que servirá para la gestión de materiales durante el proyecto. Además, ya se ha acometido la retirada del transformador principal de la central.

Maniobras de desmontaje

Actualmente, se están desmontando equipos en las tres plantas de operaciones del edificio de turbina. Este recinto será acondicionado y equipado para su reutilización como edificio auxiliar dedicado a la gestión de los residuos generados. En paralelo, se están adaptando los sistemas de ventilación del edificio de contención y del edificio auxiliar y se van a mejorar los almacenes de residuos y el área de desclasificación. Además, se ha ejecutado el Plan de Pruebas Oficiales del sistema de protección contra incendios (PCI), requerido por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

A mediados de 2011, tal y como marca el programa establecido, se iniciará el desmantelamiento de partes activas, con la segmentación de los componentes internos del reactor, actuación que se está planificando con detalle en estos momentos.

En estos meses de trabajos, se generaron algo más 2.334 toneladas de residuos, todos ellos convencionales. Esta cifra se desglosa en 1.001 toneladas de chatarras (hierro, cobre y aluminio), 774 toneladas de residuos de construcción y demolición, 506 toneladas de residuos no peligrosos y 53 toneladas de residuos peligrosos. La mayor parte de estos residuos se han enviado ya a diferentes gestores autorizados.

En la central nuclear “José Cabrera” trabaja diariamente un volumen medio aproximado de 200 personas. Desde la llegada de Enresa en febrero, han pasado por la instalación un total 310 trabajadores, pertenecientes a 32 empresas diferentes. De esa cantidad, 107 empleados proceden del entorno local de la central (35%), 61 de Guadalajara capital y de otros municipios de la provincia (20%) y 142 del resto de España (45%).



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