El Consorcio creará vertederos en los que se depositarán los residuos inertes que se generan durante el proceso de extracción y elaboración de la piedra natural con el objetivo de minimizar el impacto sobre el medio ambiente y continuar investigando su proceso de reutilización.

La implantación de un vertedero de inertes es una reivindicación histórica tanto de las empresas como de los ayuntamientos alicantinos, ya que permitirá depositar en un lugar apropiado los residuos que genera el sector, que ronda las 500.000 toneladas anuales, y solucionar así los problemas que tienen las industrias para almacenar los restos inertes procedentes del aserrado y corte del mármol. Se trata de un proyecto ambicioso y pionero en España impulsado por la patronal Mármol de Alicante al que se han sumado hasta ahora cinco ayuntamientos de la comarca.

Consorcio de Residuos Inertes

La asamblea para constituir el Consorcio de Residuos Inertes, celebrada en el Centro Cultural Gómez Tortosa de Novelda el pasado viernes, fue presidida por Juan Antonio Santo, presidente de Mármol de Alicante, quien anunció que delegará en el vicepresidente segundo, Mariano de Juan, la dirección del Consorcio.

En la reunión participaron los alcaldes de los municipios adheridos: Mariano Beltrá (Novelda), Antonia Cervera (Monforte), José María Amorós (Pinoso) y Manuel Hernández (La Romana), así como Francisco Manuel Carrasco, primer teniente de alcalde de Algueña, en representación de la alcaldesa, Mari Carmen Jover. No obstante, en el futuro podrán sumarse al Consorcio otros ayuntamientos de la comarca del Vinalopó que así lo deseen.

El presidente de Mármol de Alicante afirmó que “la puesta en marcha del Consorcio es fruto del esfuerzo de la asociación -que representa a más de un centenar de empresas del sector de la piedra natural de la Comunidad Valenciana- y de los ayuntamientos, que desde hace ocho años venimos reclamando la creación de un depósito para los residuos inertes”. Santo confía en que el vertedero entre en funcionamiento en un plazo máximo de dos años, por lo que ha solicitado a la Conselleria de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana que agilice los trámites para autorizarlo lo antes posible.

Por su parte, Mariano de Juan indicó que “la ubicación de los puntos de recogida de residuos inertes todavía no está decidida, aunque tendrá que ser en un lugar que provoque un impacto visual mínimo, en un terreno sin valor urbanístico o ecológico y cuyo transporte no afecte al tráfico”.



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