iCOAST

El proyecto ha sido coordinado por el Centro Internacional de Investigación de los Recursos Costeros (CIIRC) de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). En su desarrollo han participado el Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña (ICGC), el Servicio Meteorológico de Cataluña -ambos dependientes del Departamento de Territorio y Sostenibilidad-, la Dirección General de Protección Civil del Departamento de Interior, el Coastal and Marine Research Centre de la University College Cork (CMRC), la asociación Technology for Humanitarian Assistance, Coperation and Action (ITHACA) y Soluciones Ingeniería Marítima Operacional (SIMO).

El iCOAST está diseñado para convertirse, una vez se pueda certificar en condiciones reales, en una ayuda en la toma de decisiones para disminuir el riesgo costero. Aunque se puede utilizar en diversas regiones litorales urbanas europeas, ha sido validado por la costa catalana. Una parte importante del litoral mediterráneo tiene una capacidad limitada para hacer frente a variaciones en el oleaje debido a la existencia de infraestructuras como paseos marítimos, vías férreas, carreteras o edificios.

50 víctimas en dos décadas

Así, cuando se dan episodios de fuerte oleaje combinado con niveles de mar altos, se pueden producir daños cuantiosos. En la costa mediterránea catalana los temporales y golpes de mar fuertes han provocado más de 50 muertos en los últimos 20 años y daños en infraestructuras costeras por, al menos, 30 millones de euros. La subida del nivel del mar provocada por el cambio climático, prevista para este siglo, puede agudizar esta situación.

En este contexto, disponer de un modelo que anticipe la reacción de la costa ante un temporal puede facilitar la adopción de medidas de urgencia que minimicen los daños. El prototipo del iCOAST proporciona información sobre el oleaje y el nivel del mar con ocho días de antelación para la totalidad del litoral, aunque, de momento, sólo se ha probado en condiciones de laboratorio para puntos específicos de la costa catalana. La detección de un temporal activa una predicción a cinco días vista cada tres kilómetros. En el caso de las playas consideradas más frágiles, elabora una predicción adicional en términos de inundación y erosión con tres días de antelación y con una precisión de metros.

Modelo basado en un inventario de daños y dos temporales

Para desarrollar el iCOAST, se ha llevado a cabo un inventario de daños causados por temporales en el litoral catalán entre los años 2000 y 2013, que ha permitido identificar puntos especialmente sensibles a su impacto. Cerca del 50% de las playas de Barcelona y Girona ha sufrido un episodio de inundación en los últimos 20 años, mientras que en el caso de la demarcación de Tarragona ha sido el 25% de su litoral.

Cada uno de los episodios estudiados se describe en términos de oleaje y nivel del mar para luego definir los umbrales que se deberían sobrepasar para activar una alarma.

Aparte de este inventario, los creadores del iCOAST probaron su fiabilidad aplicándolo a dos episodios concretos. El primero es la tormenta de diciembre de 2008, que impactó en la costa catalana durante más de 50 horas. El segundo episodio son las dos tormentas consecutivas del marzo de 2013, que causaron una intensa erosión en las playas barcelonesas. En ambos casos, se proporcionó al iCOAST la información básica y el sistema predijo los daños que realmente se produjeron.



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