La organización de conservación marina reclama a la ministra que ejerza desde ahora mismo sus nuevas competencias medioambientales en la conservación de los océanos, contribuyendo a la eliminación de la pesca de arrastre en alta mar

En una carta dirigida a la Ministra de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, con motivo de la reunión extraordinaria de las organizaciones regionales de ordenación de la pesca del Atlántico Norte (NAFO y NEAFC), Oceana ha pedido a Elena Espinosa que estrene sus nuevas competencias medioambientales colocando a España entre el grupo de países que lideran la conservación de los recursos y los ecosistemas marinos, tanto en el marco de la Unión Europea como en las organizaciones internacionales de ordenación de las pesquerías.

"Hasta ahora, las delegaciones españolas en esos organismos se han caracterizado por obstaculizar con sus votos negativos, la mayor parte de las veces, cualquier medida de conservación que fuese promovida para garantizar el futuro de los océanos", ha manifestado Xavier Pastor, Director de Oceana para Europa. "La Administración pesquera española, cualquiera que fuese el partido que gobernase, ha estado entregada a los armadores y ha actuado exclusivamente para defender sus intereses a corto plazo, y no los del futuro de la actividad pesquera".

Según Oceana, la fusión de las ministerios de Medio Ambiente y de Agricultura y Pesca bajo una sola gestión representa una oportunidad para que, a partir de ahora, las consideraciones medioambientales influyan de forma importante en las decisiones sobre pesquerías, y en las posiciones que los repres entantes del Gobierno español adoptan en las negociaciones internacionales de gestión de las pesquerías y conservación del medio ambiente marino.

Una de las primeras oportunidades que tiene la Ministra Elena Espinosa para demostrar si existe un nuevo talante al respecto, se encuentra en las reuniones extraordinarias de las organizaciones internacionales de NAFO (Northwest Atlantic Fisheries Organization) y NEAFC (North-East Atlantic Fisheries Commission), que se celebran esta semana y a principios del mes de julio, respectivamente.

En ellas se tratará de la implementación de la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre p esca sostenible adoptada en 2006, y que instaba a los estados a tomar medidas inmediatas para la gestión sostenible de los caladeros y para proteger los ecosistemas marinos vulnerables de los efectos negativos de la pesca de fondo en alta mar. En concreto, la resolución de la ONU obliga a los estados a:

1. Llevar a cabo la evaluación de los efectos de las actividades de pesca de fondo en alta mar y, o bien regular dichas actividades para evitar efectos negativos de importancia sobre los ecosistemas marinos vulnerables, o bien no autorizar que prosigan tales actividades después del 31 de diciembre de 2008.

2. Prohibir la pesca de fondo en zonas de alta mar donde se conozca la existencia o sea probable que existan ecosistemas marinos vulnerables o hasta que es tén en vigor las medidas de conservación y ordenación en tales zonas para evitar efectos negativos de importancia.

3. Garantizar que los barcos de pesca de fondo no invaden la zona donde se encuentran los ecosistemas marinos vulnerables durante el transcurso de las actividades de pesca.

4. Garantizar la sostenibilidad a largo plazo de los caladeros en los fondos marinos.

Oceana, junto a las restantes organizaciones miembro de la Coalición para la Conservación de los Fondos Marinos, reclaman a todos los países miembros de NAFO (Atlántico Nororiental) y NEAFC (Atlántico Noroccidental), que tomen las decisiones necesarias para implementar en su totalidad las disposiciones de la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas antes del 31 de diciembre de este año.

La influencia de nuestro país en la postura común de la Unión Europea en temas pesqueros es extraordinaria. Si España abandona el papel tradicionalmente obstruccionista de las propuestas internacionales que intentan evitar el colapso de los stocks pesqueros y la destrucción de los ecosistemas marinos, y adopta en cambio una posición de liderazgo en la recuperación ambiental y pesquera de los océanos, Europa puede jugar un papel muy importante en esos frentes. La Unión Europea puede formar una alianza con otros países conservacionistas y plantar cara a aquellos estados que todavía contemplan la explotación marina como una esquilmación de los recursos a corto plazo.

Según Oceana, "la posición de los representantes del Gobierno español en estas y otras reuniones internacionales de pesquerías nos permitirá valorar si la fusión de la gestión de Medio Ambiente y Pesca va a representar un sacrificio del primero a los intereses de los empresarios pesqueros".



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