La Federación de Asociaciones Protectoras de Animales de Madrid (FAPAM) y la Coordinadora Española de Protectoras de Animales (CEPA) lamentan la polémica generada en torno a la nueva Ley que actualmente prepara el Ministerio de Agricultura para regular el comercio de perros y gatos y que contempla la prohibición de la venta de estos animales en las tiendas.

Esta norma se encuentra todavía en fase de anteproyecto de borrador y su texto definitivo sujeto a muchos cambios, por lo que consideran que los comentarios en contra de esta prohibición responden a los intereses de criadores y tiendas de animales, que pretenden presionar al Ministerio para que la Ley no salga adelante.

Desde FAPAM y CEPA felicitan al Ministerio de Agricultura por esta iniciativa que desde hace años llevan solicitando por las entidades de protección animal y por una gran mayoría de la sociedad que rechaza la situación actual, con una de las tasas más elevadas de abandono y maltrato de la UE.

El problema de la superpoblación canina y felina sigue siendo evidente en España donde miles de perros y gatos son abandonados cada año. Los albergues de animales siguen saturados, con el consiguiente sufrimiento para estos, que acaban sus días en una jaula hasta que sean adoptados, o sacrificados masivamente en las perreras municipales- hechos que rechaza una sociedad cada vez más sensible ante el sufrimiento animal.

El anteproyecto de ley sobre comercio y tenencia de perros y gatos incluye medidas muy positivas para atajar el problema desde su raíz, como la prohibición de la venta de estos animales en las tiendas, evitando compras compulsivas, controles sobre la cría y comercio, control sobre las redes de tráfico internacionales y controles sobre la tenencia de los perros usados para la caza, entre otras.

Sería fundamental también para completar del todo estas medidas que se limitara la cría por particulares a una sola camada por animal a lo largo de toda su vida y que expresamente se prohibiera la venta de perros y gatos de particulares que carecen de los permisos y licencias de las que disponen los criadores porque supone un mercado negro que también incrementa la tenencia irresponsable, la superpoblación y el abandono además de incurrir en irregularidades fiscales al no declarar ni pagar impuestos por esta actividad.

Confian en que este anteproyecto salga adelante porque así se conseguirá acabar con situaciones tan lamentables y crueles contra los perros y gatos como las que tan a menudo se producen en España.



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