Creada en 1986, en el umbral de los 30 años de gestión pesquera sostenible, esta primera Reserva Marina ha propiciado la creación de otras 9 que, actualmente, forman la Red de Reservas Marinas pesqueras gestionadas por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.                                                                                   

COLABORACIÓN EN LABORES DE VIGILANCIA

Los medios humanos y materiales puestos por el Ministerio para la vigilancia de la Reserva Marina y la colaboración del Ayuntamiento de Alicante en esta tarea, están permitiendo una notable mejoría pesquera y ambiental de la reserva.

Al igual que en el resto de las Reservas de la red, la zonificación y la observancia de las normas que regulan las actividades permitidas por fuera de la zona de reserva integral, de máxima protección, son factores esenciales que implican esfuerzos a usuarios, visitantes y gestores. Una suma de voluntades que permite la necesaria protección de un litoral rico en pesca y en oportunidades de turismo.

La  reserva marina en cifras puede resumirse en  1416 hectáreas, un gasto anual del Ministerio de  485 000 euros al año, 2 embarcaciones, turnos de 3 vigilantes, colaboración permanente con los científicos ( Instituto Español de Oceanografía, la Universidad de Alicante y el Instituto de Ecología Litoral, entre otros).

Los rasgos que definen una Reserva Marina de la Red son un buen conocimiento de los recursos pesqueros, de los hábitats y del sector pesquero así como de los aspectos socioeconómicos como el valor patrimonial, que es la base para un turismo de naturaleza y, en particular, del buceo de recreo de calidad. La pradera de la planta marina Posidonia oceánica, en óptima condiciones, es un hábitat de interés pesquero al ofrecer alimentación, refugio y soporte para otras muchas especies marinas y permite una pesca artesanal responsable y controlada.

El “efecto reserva” se observa claramente en la inmersiones: meros de gran tamaño, cigarras, que, hace años, se dejaron de ver y que ahora se agrupan en los extraplomos, una excelente cobertura algal además de los bosques de Posidonia y gorgonias de gran vistosidad son algunos signos de la buena salud ambiental y de los resultados pesqueros de la Reserva. Su protección es objetivo del  Ministerio, manteniendo el esfuerzo y gestionándola con la mejor información científica, siendo uno de los próximos pasos el aumento de la extensión de la reserva para proteger hábitats singulares de su inmediato entorno.

BIEN DE INTERÉS CULTURAL

La isla, declarada hace más de 50 años Bien de Interés Cultural, alberga el Ecomuseo de Nueva Tabarca que documenta la colonización de los primeros  tabarquinos procedentes de la Isla de Tabarka en Túnez a la que habían llegado como coraleros, la importancia de la almadraba cuyo edifico es actualmente el Ecomuseo y las vicisitudes de estos primeros pobladores tan cerca de la costa de Alicante pero tan lejos por la dureza de la vida en la isla.

2016 es el año de XXX aniversario de la reserva que el Ministerio desea celebrar en plena colaboración con todas las Administraciones, dando a conocer a la sociedad los logros de esta figura de protección pesquera,  la más antigua de la Red de Reservas Marinas y la que marca el camino a seguir.

 



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