Bernabé Unda ha reconocido que sería, por parte de este Gobierno, una irresponsabilidad saber que existe en el subsuelo de Euskadi una riqueza natural y no investigar las posibilidades de extraerlo con plenas garantías. Y que todos los trabajos de exploración que se van a desarrollar en estos próximos dos años se harán con un triple objetivo, que es conocer la viabilidad económica, técnica y medioambiental.

Además, ha añadido que si se da esa triple viabilidad, seguirán adelante con un proyecto que puede tener un valor de 30.000 millones de euros y que puede suponer una importante oportunidad para las empresas vascas, y la economía.

En Euskadi existen yacimientos de gas no convencional que alcanzan los 185 bcm, una cantidad que podría suponer suministro para los vascos para los próximos 60 años. Cada yacimiento de gas no convencional es único y debe ser explorado en profundidad con objeto de establecer la viabilidad técnica, económica y medioambiental de un posible desarrollo futuro como se está haciendo en el caso del Proyecto Gran Enara en Álava.

Durante la comparecencia, en la que también ha participado el viceconsejero de Industria y Energía, Xabier Garmendia, se ha explicado que las hipotéticas consecuencias negativas atribuidas a un yacimiento concreto nunca se deben aplicar a otro yacimiento distinto, excepto como un dato de partida para establecer la probabilidad de que algo semejante pueda ocurrir en el nuevo yacimiento a investigar y para implementar acciones preventivas. Y que los trabajos de exploración de un yacimiento de gas no convencional no entrañan más riesgos que los asociados a la exploración de recursos convencionales. Además, ha manifestado que éste es el único camino para obtener la información necesaria para decidir sobre la oportunidad de continuar con un futuro desarrollo del mismo, ya que cualquier decisión basada en la ignorancia o simplemente en irrealidades no comprobadas no puede conducir a una buena conclusión.

El Gobierno Vasco ha aprobado su estrategia energética 2020. En la misma se recoge como en la próxima década el gas natural va a seguir siendo el principal combustible del mix energético, constituyéndose en la energía de base durante la transición hacia un escenario de mayor aprovechamiento de las fuentes de energía renovable. En este sentido, hay que tener en cuenta que el gas natural es la energía más demandada en Euskadi, con un 42% en 2010 sobre la demanda total de energía. Por lo tanto, la detección de los yacimientos de gas no convencional en Euskadi son de extraordinaria relevancia para el futuro, y concretamente, para la situación económica de la región.



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