El Observatorio de la Electricidad de WWF de enero indica que la calidad ambiental, considerando las emisiones de CO2 producidas por el sector eléctrico, continúan en la categoría B, lo cual mejora respecto a los valores medios de 2003-2005 (categoría D). Sin embargo, denuncia que la calidad ambiental debido a los residuos radiactivos de alta actividad se mantiene en la categoría D (el nivel A es el mejor y el G, el peor).

Según este informe, las emisiones medias de CO2 disminuyeron en enero a 156 kg de CO2 por MWh generado. Esto quiere decir que fueron un 2,23% inferiores al valor medio registrado en diciembre 2010, y también se redujeron un 1,46% respecto a las de enero del año anterior.

Las energías renovables han contribuido con un 52% a la generación de electricidad. Comparando con la producción de diciembre de 2010, en este mes la hidráulica aumenta, pasando de un 15% a un 19,4%, la eólica disminuye de un 18,8% a un 15,6%, y las otras energías renovables suben, pasando de un 16,4% a un 16,6%. Por otro lado, se incrementan los ciclos combinados de gas, aumentando de un 20,1% a un 20,4%, y el fuel-gas, de un 0,7% a un 0,8%. Por último, disminuye el uso del carbón, pasando de un 8,8% a un 7,8%, y de la energía nuclear, bajando de un 20,3% a un 19,4%.

WWF denuncia la aprobación por el Consejo de Ministros del Real Decreto- Ley del sector Solar Fotovoltaico (FV) porque reduce las primas al sector fotovoltaico un 5% para instalaciones de techo pequeñas, un 25% para instalaciones de techo medianas y un 45% para instalaciones de suelo. Además, WWF subraya que hasta ahora nunca se había aprobado una normativa que recortara las primas a las energías renovables con carácter retroactivo.

El sector de renovables critica que este decreto es un tijeretazo sin precedentes al sector FV que en 2010 había crecido enormemente. Se estima que este recorte supondrá una reducción de primas a las FV de 740 millones de euros hasta 2013. Con este ahorro, el Gobierno quiere paliar parte del déficit de tarifa que ha aumentado considerablemente en los últimos años. El Gobierno ha utilizado dicho déficit como moneda de cambio, consiguiendo presionar a las principales compañías eléctricas para que retirasen el Recurso ante el Real Decreto de Ayudas al Carbón impuesto ante el tribunal de Luxemburgo. De esta manera, el Gobierno paga parte de su deuda histórica con las eléctricas, a cambio de paralizar un sector de las energías renovables, que en los últimos 10 años ha demostrado ser puntero en España y que con esta nueva normativa claramente dejará de serlo.

Según Raquel García Monzón, Técnica en Energía de WWF España, "La verdadera causa de que se recorten las primas es la competencia que suponen las renovables para las demás fuente de energía". Por ello, WWF pide al Gobierno una regulación del sector de las energías renovables acertada, y que las nuevas regulaciones no se apliquen de manera retroactiva porque si se cambian las condiciones de retribución se dañan irreversiblemente las inversiones. La retribución anterior era la base que los promotores tomaban para planificar sus nuevas inversiones. Como consecuencia, el sector FV ha perdido ante las Entidades Financieras su credibilidad y fiabilidad que antes tenía.



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