El Consejo de Ministros ha aprobado en su reunión del pasado viernes el Reglamento de Eficiencia Energética en Instalaciones de Alumbrado Exterior, tanto público como privado (en el segundo caso siempre que afecte a una vía pública), cuyos objetivos son mejorar la eficiencia y el ahorro energético, y su consecuencia inmediata, la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero; disminuir la contaminación luminosa, y reducir la luz intrusa o molesta.

La nueva normativa se aplicará sólo a nuevas instalaciones o a reformas significativas y únicamente a aquellas que superen los 1.000 vatios.

Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética

El Real Decreto que entrará en vigor el 1 de abril de 2009,es el desarrollo de una de las principales medidas del Plan de Ahorro y Eficiencia Energética 2008-2011, y se aplicará en paralelo con el vigente Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, que ya estableció las condiciones de seguridad de las instalaciones de alumbrado exterior. Se trata de la primera regulación estatal de estas características que se realiza en España.

La elaboración de la estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España 2004-2012 (E4) constituyó un nuevo eslabón que se unía a una larga cadena de actuaciones normativas, dirigidas todas ellas a la mejora del sistema energético español. La oportunidad de la Estrategia estaba justificada, tanto en términos energéticos como por consideraciones de índole socioeconómica y medioambiental.

Además, la aprobación de este Reglamento se enmarca en la seis Líneas Estratégicas de lucha contra el cambio climático aprobadas por el Gobierno el pasado mes de julio, que comprende actuaciones de los nueve ministerios implicados. Tres de esas líneas tienen un claro contenido energético (movilidad, edificación y sostenibilidad energética)

Tres grandes líneas de acción

– Fija niveles de iluminación en función del uso del espacio exterior (coches, peatones, etc.)
– Caracteriza los espacios abiertos a efectos de la contaminación lumínica (oscuros, baja, media, alta)
– Establece niveles mínimos de eficiencia energética, pero no atacando el producto (la lámpara) sino el diseño (número de lámparas por m2)

Afecta a todo el alumbrado exterior, limitando las emisiones luminosas hacia el cielo, salvo el festivo y navideño (en estos casos, sí se permite la iluminación genérica, pero limitando la potencia por metro cuadrado de calle).

El alumbrado público superó el pasado año el consumo de 3 millones de Megavatios de electricidad, del que un 95% correspondió a instalaciones municipales. Con la aplicación de este Reglamento, las nuevas instalaciones de alumbrado exterior podrán disminuir su consumo de electricidad en algo más de un 30%, con una mejor aplicación de la luz a los espacios que realmente necesitan ser iluminados.

Para má información visita la página www.mityc.es



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