Durante la reunión del Comité de Reglamentación sobre Ecodiseño, celebrada el 8 de diciembre, expertos de los Estados miembros de la Unión Europea aprobaron el proyecto de Reglamento de la Comisión Europea para eliminar progresivamente las bombillas incandescentes a partir de 2009 y hasta finales de 2012. Gracias a la aplicación del Reglamento relativo a la sustitución de las bombillas “ordinarias” por bombillas de bajo consumo, los ciudadanos de la UE ahorrarán cerca de 40 TWh y recortarán las emisiones de CO2 en unos 15 millones de toneladas al año.

En opinión de Andris Piebalgs, comisario europeo de Energía, “esta medida sin precedentes envía una señal clara en cuanto al compromiso de la UE para lograr sus objetivos sobre eficiencia energética y protección del clima. Al sustituir las bombillas del siglo pasado por otras más eficientes, los hogares europeos conservarán la misma calidad de alumbrado ahorrando al mismo tiempo energía y dinero, y emitiendo menos CO2”.

La eficiencia de las bombillas si importa

El Reglamento contempla bombillas que se utilizan habitualmente en los hogares (en particular, las bombillas incandescentes, las halógenas y las fluorescentes compactas) fijando condiciones mínimas en cuanto a eficacia energética y funcionalidad. Asimismo, el Reglamento prevé que las bombillas incandescentes sean retiradas progresivamente del mercado, de modo que los fabricantes tengan tiempo para adaptar su producción.

Los consumidores podrán elegir todavía entre bombillas fluorescentes compactas de larga duración, que actualmente permiten los ahorros de energía más importantes (hasta un 75% en comparación con las incandescentes), y lámparas halógenas, cuya calidad de alumbrado es totalmente equivalente a la de las incandescentes y que permiten ahorros energéticos de entre el 25 y el 50%.

Ahorro de hasta 50 euros al año

Según la Comisión, la aplicación de esta medida supondrá un ahorro neto por hogar de entre 25 a 50 euros al año, lo que significa que entre 5 y 10 mil millones de euros se reinyectarán cada año en la economía de la UE. En términos energéticos, la medida también supondrá un ahorro de casi 40 TWh, lo que equivale aproximadamente al consumo de electricidad de Rumania o al de 11 millones de hogares europeos, así como una reducción de cerca de 15 millones de toneladas de dióxido de carbono al año.

Ahora el texto será examinado por el Parlamento Europeo. Debería adoptarse formalmente por la Comisión en marzo de 2009. Este Reglamento sólo constituye una de las medidas sobre Ecodiseño que serán adoptadas por la Comisión durante los próximos meses y que contemplarán otros numerosos productos como la electrónica de consumo o los electrodomésticos de línea blanca.



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