El estudio, desarrollado por el Instituto de Termodinámica Técnica del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), demuestra que el 97% de la electricidad de Europa y el 92% de su consumo total de energía podría proceder de renovables en 2050, con una reducción del 95% de las emisiones de CO2.

Incluso teniendo en cuenta el coste de inversión, los ahorros en combustibles fósiles ahorrarían a la economía europea una media de 19 mil millones de euros hasta 2050. Varios cientos de miles de nuevos empleos impulsarían también las economías europeas.

Pacto de Estado de Energía

Greenpeace pide que se estudie atentamente las conclusiones de este estudio para tenerlo muy en cuenta en las negociaciones sobre el Pacto de Estado de Energía. Para la organización ecologista, el pacto de Estado debe establecer el objetivo de que España se suministre de un 100% de energía renovable, cuyo crecimiento necesita acompañarse de un calendario de cierre de centrales nucleares y térmicas, empezando por las más viejas.

“Avanzar hacia un 100% renovable en 2050 no sólo es necesario para salvar el clima, sino que es también lo más inteligente para la economía”, ha declarado José Luis García Ortega, responsable de la campaña Cambio climático y Energía de Greenpeace España. “Hace 40 años, las renovables parecían un sueño; hoy son una realidad; dentro de 40 años deberían ser la norma. El carbón y la nuclear son vías muertas para la innovación, pero las renovables pueden aportar nuevas tecnologías, empleo y seguridad energética”.

Detener las subvenciones a los combustibles fósiles

Greenpeace reclama a la Comisión Europea que estudie los beneficios y la viabilidad de un futuro de energía 100% renovable, dentro del análisis que va a desarrollar sobre la visión de la energía y la economía en 2050. Mientras tanto, China y Estados Unidos están avanzando en el desarrollo de la innovación y la independencia energética. De hecho, China ya ha sobrepasado a Europa en la instalación de tecnologías de energía renovable. Pero el desarrollo de tecnologías de eficiencia y renovables dentro de una red eléctrica moderna podrían ayudar a crear una economía competitiva y limpia en Europa.

Cuando se compara con otros escenarios energéticos que se han presentado recientemente en la Unión Europea para 2050, el de la [R]evolución Energética resulta ambicioso, pero se basa en hipótesis realistas que pueden proporcionar energía flexible, más cercana a los negocios y comunidades locales. Una mezcla equilibrada y segura de fuentes de energía para el sistema energético europeo hace de la [R]evolución Energética el programa más sostenible y creíble para una auténtica revolución en la forma de producir y utilizar la energía.

Para hacer realidad la [R]evolución Energética, Greenpeace cree que  la Unión Europea debe elevar su compromiso de lucha contra el cambio climático, detener las masivas subvenciones a los combustibles fósiles y apoyar activamente la creación de una economía fuerte y limpia.



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