Esta sociedad, cuyo 25% restante se encuentra en manos del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD), posee cinco parques eólicos operativos en el país, con una capacidad instalada de 184,5 megavatios (MW), además de una cartera de proyectos eólicos también en Polonia.

La operación, pendiente de las autorizaciones pertinentes, se enmarca en las desinversiones previstas en las perspectivas 2012-2014 de Iberdrola, presentadas en Londres a finales del pasado mes de octubre, que incluyen ventas de activos por importe de 2.000 millones de euros a lo largo del trienio, con el objetivo de seguir manteniendo la fortaleza financiera del Grupo.

La Compañía ya ha llevado a cabo desinversiones de activos considerados no estratégicos valoradas en aproximadamente 1.100 millones de euros desde principios de 2012. Entre dichas operaciones figura la reciente venta de 32 parques eólicos terrestres en Francia a EDF Energies Nouvelles, MEAG, ERGO y GE Energy Financial Services y de la participación en los siete parques eólicos terrestres que la Compañía tenía operativos en Alemania a MVV Energie AG, a través de su filial MVV Windenergie GmbH.

Asimismo, Iberdrola ha cerrado en 2012 desinversiones en Estados Unidos, como las de The Energy Network -propietaria de Hartford Steam- a Energenic o Energetix y NYSEG Solutions a Direct Energy, a lo que se suma la venta de todos los activos de distribución de gas que la Compañía poseía en España (Madrid, Murcia y Comunidad Valenciana); el 13,25% de Gas Natural México; la mayor parte de sus títulos en la operadora de telecomunicaciones Euskaltel -aún mantiene un 2%- o la empresa GH Electrotermia, en la que participaba junto a BBVA a través de la Corporación IBV.

La Empresa prevé continuar impulsando las desinversiones en los próximos meses de cara a reforzar su solidez financiera, lo que pasa por seguir reduciendo su deuda, mejorando los ratios financieros y manteniendo el rating.