Iberdrola ha iniciado la fase de desarrollo de su proyecto eólico marino (offshore) de Wikinger, la primera instalación de estas características que la compañía pondrá en marcha en Alemania.

La empresa va a invertir 1.600 millones de euros en este proyecto, que contará con una capacidad de 400 MW gracias a la instalación de aerogeneradores de alrededor de 5 MW de potencia unitaria y que será capaz de generar energía eléctrica suficiente como para dar suministro a 350.000 hogares alemanes cada año.

Iberdrola prevé dotar a este complejo offshore de una tecnología de última generación, con turbinas de 150 metros de altura que se ubicarán a 30 kilómetros de la Isla de Rügen y cubrirán un área de 32 kilómetros cuadrados en el Mar Báltico.
Cuando se concluya su construcción, Wikinger se convertirá en la instalación eólica marina más grande del mundo puesta en marcha en aguas profundas, a más de 40 metros.

La compañía energética española va a invertir este mismo año unos 50 millones de euros en los primeros estudios técnicos del emplazamiento, así como en la ingeniería y el diseño del proyecto. En paralelo, la empresa comenzará a negociar la conexión a la red de la instalación y tratará de acelerar la obtención de los permisos para su construcción.

Tras un análisis exhaustivo del proyecto y el emplazamiento, Iberdrola consideró más adecuado utilizar aerogeneradores de gran tamaño sobre estructuras fijas directamente ancladas al fondo marino. Esta solución se ajusta mejor no solo a las condiciones específicas del Mar Báltico sino al desarrollo tecnológico previsto en el momento de la construcción de la instalación.

Una vez se consiga la autorización administrativa, la empresa española prevé presentar la planificación final de este proyecto offshore a principios de 2014, con el fin de iniciar la construcción del mismo en el año 2015 y lograr exportar a la red eléctrica los primeros kilovatios en 2016.

Un reto tecnológico

Iberdrola ha apostado por la promoción de la energía eólica marina como una de las bases de su crecimiento futuro y persigue liderar el desarrollo de esta tecnología, a la que considera como la segunda revolución de las energías renovables, como ya hizo con la energía eólica terrestre.

El primero de los proyectos que se pondrá en marcha será el de West Of Duddon Sands, en Reino Unido. Esta instalación tendrá una potencia de 389 MW, por lo que será uno de los parques de estas características más grandes del mundo cuando entre en funcionamiento, previsiblemente el año que viene.

En cuanto a los proyectos a largo plazo, destaca el de East Anglia, en aguas inglesas, que será uno de los complejos eólicos marinos más importante del mundo, con una capacidad de 7.200 MW. La instalación, que podría empezar a construirse en 2015, podría llegar a suministrar electricidad a cerca de cinco millones de hogares.

Además, la empresa también desarrolla en Reino Unido el parque eólico de Argyll Array, una instalación cuya capacidad potencial oscila entre los 500 MW y los 1.800 MW y ya tiene los derechos de construcción y operación del parque eólico marino de Saint-Brieuc, en Francia, de 500 MW de capacidad.



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