Cerca de que se cumpla el año desde el incumplimiento, Bruselas hace un último llamamiento, dando un plazo de dos meses de margen para dar una respuesta, antes de que el procedimiento pueda derivar en una petición formal para que presenten medidas específicas o, en el peor de los casos, terminar en los tribunales europeos, como podría pasar con Bélgica.

En el caso concreto de España y Polonia, Bruselas ha decidido enviar cartas de notificación formal a las autoridades solicitando a ambos países a completar el proceso, ya iniciado, de transposición de normativa europea sobre seguridad nuclear. Si España y Polonia no actúan dentro de los próximos dos meses, la Comisión puede enviar un dictamen motivado sobre este asunto.

Bélgica ante la normativa europea sobre seguridad nuclear

Cumplido el primer plazo, el 15 de agosto de 2017, las autoridades belgas no habían notificado a la Comisión sus medidas de transposición y, por lo tanto, recibieron un primer escrito de requerimiento en diciembre de 2017. La repuesta belga a Europa llegó en febrero de 2018, cuando comunicaron una serie de medidas de transposición, aunque la Comisión determinó que ninguna de las medidas de transposición anunciadas se correspondía con los requisitos específicos establecidos en la Directiva.

Así las cosas, Bélgica tiene ahora dos meses para responder al dictamen motivado, para adoptar y comunicar todas las medidas necesarias que garanticen una transposición completa y correcta de la Directiva. En un supuesto contrario, la Comisión puede remitir el caso al Tribunal de Justicia de la UE.