El balance recoge la evolución de la demanda energética y su abastecimiento durante el año pasado subrayando que, pese a un entorno de caída general de la demanda, las energías renovables incrementaron su producción, tanto en el sector eléctrico (un 17%), como en otros ámbitos, (un 7%). 

La producción eléctrica de origen renovables representó el 25% del mix de generación en 2009, tan sólo por detrás del gas natural, mientras que en su conjunto, las energías limpias representaron el 12,3% de la energía final, lo que sitúa a España por encima de la senda necesaria para alcanzar en el año 2020 el objetivo de incrementar esta participación hasta el 20%.

Esta evolución constituye un éxito desde el punto de vista energético, ya que ha permitido incrementar la tasa de abastecimiento energético en 2 puntos desde el 2005, hasta el 22,8%, y desde el punto de vista medioambiental, pues las emisiones de los sectores energéticos se han reducido en 55 millones de toneladas en este período. Asimismo, representa un éxito industrial al permitir a las empresas españolas adquirir una posición de liderazgo en estos sectores a nivel internacional.

Pedro Marín subrayó el compromiso del Gobierno para garantizar una participación creciente de las renovables en el mix energético, lo que se conseguirá mediante la mejora de su sostenibilidad técnica y económica.

La intensidad energética se reduce un 13% en 5 años

En el ámbito del ahorro y la eficiencia energética, el Balance Energético 2009 recoge una reducción de la intensidad energética (indicador que muestra la relación entre la energía consumida y la producción de bienes,) de la economía española del 3,6%.

Se trata del quinto año consecutivo de reducción de este indicador, lo que demuestra que no se trata de un hecho aislado, sino que responde a los esfuerzos realizados en materia de ahorro y eficiencia energética. Desde 2005, la intensidad energética de la economía española se ha reducido un 13%.

Marín señaló que la intención del Ejecutivo es alcanzar una reducción sostenida de la intensidad energética del 2% anual durante la próxima década, lo que permitirá converger con los 27 países de la Unión Europea en el año 2020.

Para lograr este objetivo, será necesario el desarrollo de nuevos avances que mejoren la eficiencia en el consumo de energía, como por ejemplo el vehículo eléctrico, que incrementa el rendimiento de los motores de combustión interna.

Un vehículo convencional tiene un rendimiento en torno al 20%, mientras que en un vehículo alimentado con electricidad se acerca al 30%, con el mix eléctrico existente actualmente en España.

Por tanto, la sustitución de vehículos de combustión interna por vehículos eléctricos permitirá mejorar la eficiencia de nuestra economía y reducir el consumo energético, sin necesidad de que los usuarios utilicen menos sus vehículos o recorran menos kilómetros.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de