Un equipo de físicos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha diseñado un material de gran conductividad iónica que abre las puertas al uso del hidrógeno como energía limpia, según un estudio de la revista "Science", que publicó hoy el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC)

Así, el compuesto está fabricado mediante la superposición de capas “extremadamente finas” de materiales con estructuras cristalinas diferentes, que mejoran la conductividad en unos cien millones de veces con respecto a los materiales utilizados hasta la fecha.

"Las pilas de combustible son la base en la que se asienta esta tecnología que, de hacerse viable a nivel industrial, podría ser el comienzo de una auténtica revolución energética que cambiase el modelo actual basado en fuentes de energía fósiles por otro centrado en el hidrógeno, un recurso prácticamente ilimitado considerado como una fuente de energía "verde", ya que tan sólo generaría agua como residuo de combustión", explicaron.

El funcionamiento de las pilas de combustible es similar al de las baterías, si bien éstas sirven sólo para almacenar electricidad, aunque las de combustible permiten generar la energía eléctrica a partir de la combustión de hidrógeno. Para ello, precisan de electrolito, un material que permite el transporte de iones entre dos electrodos.

Según los expertos, el problema al que se enfrenta la ciencia en la actualidad es que son necesarias temperaturas de unos 800 grados centígrados para conseguir una conductividad iónica lo "suficientemente elevada". "El reto, por tanto, es conseguir disminuir la temperatura de funcionamiento de esta tecnología", concluyeron.



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