A través del proyecto financiado con fondos europeos INSPIRE se ha abordado esta laguna de información gracias al trabajo, finalizado recientemente, de evaluación y análisis del acervo arquitectónico (abarcando viviendas y oficinas) en la UE-27. Se trata del mayor estudio realizado nunca de estas características y sus resultados se presentaron el pasado marzo en la reunión intermedia del proyecto al que pertenece.

El informe, elaborado por las entidades asociadas al proyecto BSRIA (Reino Unido) y EURAC (Italia), ofrece datos sobre el acervo arquitectónico de cada país por separado y también una imagen general. Además, incluye un resumen de las políticas y los incentivos existentes en cada nación con el propósito de fomentar en los edificios trabajos de retroadaptación con fines de ahorro energético. El informe resume asimismo los principales obstáculos a esta labor de retroadaptación que se observan en cada país.

Se informa de que en la UE-27 hay en torno a 17600 millones de metros cuadrados en viviendas y que la mayor parte de esta extensión cuenta con medios de calefacción. Tres cuartas partes de este espacio se concentran en España, Italia, Francia, Alemania, Reino Unido y Polonia.

Curiosamente, se aprecia que el ritmo de construcción de viviendas nuevas se encuentra en declive constante desde la época de explosión demográfica, después de la Segunda Guerra Mundial, desde las décadas de los años cincuenta y sesenta. El declive más acusado en la construcción de viviendas nuevas se ha registrado desde 2000. De los edificios ocupados como viviendas que existen actualmente en Europa, el 53 % se construyó antes de 1971; del 15 al 18 %, entre 1971 y 1980; del 12 al 13 %, de 1981 a 1990; y el 12 % de 1991 a 2000. Sólo el 6 % se ha construido con posterioridad a 2000.

Por cuanto se refiere a la mejora de los edificios con medidas de retroadaptación estructural, la conclusión es que las viviendas más antiguas son son las que más se beneficiarían de tales obras, un dato destacado teniendo en cuenta que más de la mitad del acervo arquitectónico residencial en la UE-27 data de antes de 1970.

Este informe resultará de utilidad de cara a alcanzar el objetivo principal del proyecto INSPIRE, a saber, producir paquetes de renovación sistémica que puedan aplicarse a edificios residenciales y terciarios. Estos paquetes de renovación, que deberán ser aptos para diversos climas, tienen el objetivo de reducir el consumo energético primario de un edificio por debajo de 50 kWh/m2/año.

El segundo propósito destacado del proyecto consiste en el desarrollo de kits de renovación multifuncional fundamentados en el uso de tecnologías innovadoras para la cubierta de los edificios, sistemas de generación energética (incluyendo la integración de fuentes de energía renovables) y sistemas de distribución de la energía. Las tecnologías y los métodos de renovación desarrollados por el equipo del proyecto se instalarán y probarán en tres emplazamientos de prueba (dos edificios de viviendas y otro de oficinas) situados en Alemania, España e Italia.

«Vamos a definir el proceso de renovación», indicó Roberto Fredrizzi, coordinador del proyecto y perteneciente a EURAC. «Pero también nos disponemos a desarrollar tecnologías y productos que puedan salir al mercado».

INSPIRE aspira además a facilitar las labores pertinentes a la administración pública y demás autoridades que carezcan de conocimientos técnicos en el sector de la renovación energética. El equipo del proyecto está construyendo una base de datos sobre los medios de renovación más efectivos y rentables. Fredrizzi concluyó: «Es muy importante conocer las tecnologías más eficaces desde los puntos de vista energético y económico de entre todas las propuestas que existen en el mercado».



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