Las bombillas incandescentes tradicionales han dejado de fabricarse en todos los Estados de la Unión Europea (UE) desde el pasado sábado 1 de septiembre, conforme a la directiva comunitaria 2009/125, que apuesta por el diseño ecológico de los productos relacionados con la energía.

Las bombillas tradicionales, inventadas por Thomas Edison en 1879, utilizan tan sólo el 5% de la electricidad consumida para transformarlo en luz, mientras que el 95% restante se desperdicia en calor,

Las alternativas actuales: halógenas, fluorescentes compactas – las conocidas como bombillas de bajo consumo -, o las bombillas LED, no sólo son más eficientes en la relación consumo/luminosidad, sino que tienen una vida útil más larga, de 10 a 20 veces mayor que las tradicionales. Esta combinación de factores supone, según fuentes de OSRAM, "un ahorro de hasta el 90 por ciento".

WWF España, siguiendo las tecnologías punteras en materia de eficiencia energética, ha presentado en una web destinada a ello las bombillas más eficientes del mercado español para el año 2012.



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