Si en algunos momentos de nuestras vidas levantáramos la cabeza hacia arriba y observáramos el cielo durante el día podríamos ver que, a lo largo del día, de los meses y del año pueden producirse fenómenos atmosféricos, como los meteoros, de distinta naturaleza y composición.

A los meteoros se les denomina como “fenómenos observados en la atmósfera o sobre la superficie de la tierra, que consiste en una suspensión, una precipitación, o un depósito de partículas líquidas, acuosas o no, o de partículas sólidas, o un fenómeno de la naturaleza de manifestación óptica o eléctrica”. En este artículo veremos una pequeña selección de distintos meteoros que suelen ser habituales en España en distintas estaciones del año.

Los meteoros presentan una gran diversidad de tipos

  • La naturaleza de sus partículas constituyentes
  • Los procesos físicos que implica su ocurrencia

Se clasifican en cuatro grupos

  1. Hidrometeoros
  2. Litometeoros
  3. Fotometeoros
  4. Electrometeoros

Hidrometeoros

En este grupo de meteoros, el agua es la protagonista, ya sea en estado acuoso (lluvia, determinados géneros de nubes), como en estado sólido (nieve, escarcha…).

Un hidrometeoro es un meteoro que consiste en un conjunto de partículas de agua líquida o sólida, suspendidas en la atmósfera (nube, niebla…) o cayendo a través de ella (precipitación: lluvia de diversa intensidad y duración, nieve, granizo…), o que son empujadas por el viento (ventisca y espuma) desde la superficie de la tierra, o depositadas (rocío, escarcha, cencellada…) sobre objetos que se encuentran sobre el suelo o en el aire libre.

Los hidrometeoros que consisten en partículas precipitantes se producen, ya sea en forma de precipitación más o menos uniforme (intermitente o continua), o como chubascos. Que los hidrometeoros se presenten en forma de chubascos o no depende de las nubes en las cuales se originan. Esto lo trataremos en próximos artículos, ya que dependiendo de que con intensidad y duración precipite nos ayudará a saber que género de nube es.

Un ejemplo de un hidrometeoro con el que estamos muy familiarizados y acostumbrados a ver es la lluvia. La lluvia es precipitación de gotas de agua que caen desde una nube. En este caso esta lluvia es en forma de chubasco producida por nubes del género Cumulonimbus.

 

 

 

 

 

Litometeoros

Meteoro que consiste en un conjunto de partículas, la mayoría de las cuales son sólidas y no acuosas. Las partículas están más o menos suspendidas en el aire, o son levantadas por el viento desde el suelo.

Un ejemplo de litometeoro sería la calima. La Calima no es más que una suspensión en la atmósfera de partículas secas (polvo o arena pequeña) tan diminutas que son invisibles a simple vista pero que en conjunto dan al cielo una apariencia opalescente. La calima le imparte a los objetos brillantes distantes, o a las luces vistas a través de ella, un tinte amarillento o rojizo.

 

 

 

 

 

Fotometeoros

Fenómeno luminoso que se produce por la reflexión, refracción, defracción o interferencia de luz proveniente del Solo la Luna.

Los fotometeoros se observan:

  • Encima o en el interior de las nubes: fenómenos de halo, corona, irisaciones…
  • Encima o en el interior de ciertos hidrometeoros o ciertos litometeoros: fenómenos de halo, corona, arco iris, rayos crepusculares…
  • En aire más o menos claro: espejismo, colores crepusculares…

Un fenómeno óptico que muy bonito y que estamos acostumbrados a ver mientras al mismo tiempo llueve y entre esa lluvia se cuelan los rayos del Sol es el Arco iris. El Arco iris consiste en grupos de arcos concéntricos, con colores que van desde el violeta hasta el rojo, producidos en la atmosfera sobre una “pantalla” de gotas de agua (gotas de lluvia) por refracción y reflexión de la luz procedente del Sol.

En las dos fotografías podemos observar que tenemos dos arco iris. El primario (izquierda) es más llamativo mientras que el secundario (derecha) lo es menos. También se puede observar como la secuencia de colores se invierte.

 

El arco iris secundario y la inversión de colores es debido a que, en vez de producirse dos refracciones y una reflexión, se produce una segunda reflexión. Entre los dos arco iris la luz es más oscura. A esa zona oscura se la conoce como “Banda oscura de Alejandro” o “Banda de Alejandro”. Esta es debida a que por debajo del ángulo del arco iris no se desvía.

Electrometeoros

Un electrometeoro es una manifestación visible o audible de la electricidad atmosférica. Los electrometeoros corresponden a descargas eléctricas discontinuas (relámpagos, truenos) o se producen como fenómenos más o menos continuos.

Un ejemplo de electrometeoro sería el rayo. El Rayo es un electrometeoro que se manifiesta como un fenómeno visible de la electricidad atmosférica, y que consiste en una o varias descargas bruscas entre dos puntos que presentan una diferencia de potencial suficientemente grande.

Los rayos pueden producirse en el seno de una misma nube, entre dos nubes, y entre la nube y la superficie terrestre. El efecto óptico del rayo es el relámpago y su efecto sonoro es el trueno, que es la expansión rápida de los gases a lo largo del canal de descarga eléctrica. Debido a diferencias entre las velocidades de propagación de la luz y el sonido, el relámpago es visto antes que su trueno asociado sea escuchado.

BIBLIOGRAFÍA

  • Organización Meteorológica Mundial: Atlas Internacional de Nubes, Volumen I y II.
  • Marcel Costa, Jordi Mazon (2009): Conocer Las Nubes. Lectio Ediciones.
  • Martin Vide, Javier; Grimalt Gelabert, Miquel y Francesc, Mauri (1996): Guía de la atmósfera. Previsión del tiempo a partir de la observación de las nubes. Edicions El Medol.
  • Instituto Nacional de Meteorología y Ministerio de Medio Ambiente (2004): Las nubes, las maravillosas nubes.
  • Quirantes Calvo, José A.; Gallego Poveda, José A. (2011): Atlas de Nubes y Meteoros. La Editorial de Ureña, Castilla Tradicional, S.L.; Cantabria Tradicional, S.L.
  • Häckel, Hans (2004): Guía de identificación de nubes. Ediciones Omega.
  • Costa, Marcel; Mazon, Jordi (2006): Nubes y fenómenos meteorológicos. Clasificación, identificación. Ediciones Geoestel.

Fuente: Javier Martínez de Orueta, Técnico en Medio Ambiente y Educador Ambiental,

Twitter: @javioru,

Instagram: @jmartinezdeorueta,



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