Las compañías petroleras tienen el potencial de reducir más del 10 por ciento sus emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2020 sin recurrir a los agrocombustibles, según revela un informe presentado hoy por Amigos de la Tierra.

Publicado el mismo día que Shell y BP anuncian ganancias trimestrales combinadas de 14,4 miles de millones de dólares, "Contando la verdad: los esfuerzos de la industria del petróleo por socavar la Directiva sobre Calidad de Combustibles" hace uso de los datos de la propia industria petrolera para mostrar cómo las compañías petroleras están alegando de forma engañosa que el objetivo propuesto por la Comisión Europea en las revisiones de la Directiva sobre la calidad de los combustibles es inalcanzable. El informe demuestra que las emisiones de gases de efecto invernadero se podrían reducir en al menos un 10 mediante la reducción de la quema de gas, la mejora de la eficiencia energética y la sustitución de combustibles en las refinerías, y sin necesidad de agrocombustibles, ya que pueden tener consecuencias sociales y ambientales negativas, y que no han demostrado reducir las emisiones globales.

Según Darek Urbaniak, de Amigos de la Tierra Europa: "La industria petrolera está diciendo que carece de los recursos financieros y tecnológicos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, pero según muestra esta investigación tiene el potencial suficiente para alcanzar el 10 por ciento de reducciones de CO2 que señala la Directiva, e incluso ir más allá sin recurrir a los efectos negativos de los agrocombustibles".

"Los motivos esgrimidos por las empresas petroleras son un intento indudable de rebajar la legislación. En lugar de responsabilizarse de su contribución al cambio climático, la industria del petróleo está tratando de escapar de sus obligaciones".

El informe de Amigos de la Tierra Europa calcula que son posibles reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero de entre el 10,5 por ciento y 15,5 por ciento a través de medidas como la reducción de la combustión y mejoras en la ventilación, la eficiencia energética y la sustitución de combustibles en las refinerías.

El informe llega en un momento de máximas ganancias para las compañías petroleras y de intentos continuos para retratarse a sí mismas como ambientalmente responsables. En el año 2007, ExxonMobil, Royal Dutch Shell, Chevron, Total, BP y ENI ganaron juntos más de 125 miles de millones de dólares.

Para Paul de Clerck, de Amigos de la Tierra Europa: "A pesar de sus ingentes beneficios las compañías petroleras no están dispuestas a asumir los costes de reducir las emisiones. Parece ser que, dado que estas inversiones (para recortar sus emisiones) no son rentables, las empresas no quieren llevarlas a cabo, a menos que se vean obligadas por un órgano regulador. La UE debe obligar a las empresas a adoptar las medidas necesarias. El informe muestra que es posible y tienen dinero más que suficiente para asumirlas".

El análisis publicado hoy expone los intentos de obstaculizar la Directiva sobre Calidad de los Combustibles por parte de la industria petrolera en el contexto de un mayor "lavado verde". Las compañías petroleras están presionando a escondidas en contra de la legislación ambiental, mientras en público utilizan la publicidad para sugerir que están reduciendo sus emisiones. En 2007, Shell fue declarado culpable de publicidad engañosa por un anuncio en el que sostenía que utilizaban los residuos de CO2 para abonar flores.

"Las compañías petroleras no se toman en serio su responsabilidad ambiental. Mientras se intentan vender como respetuosas con el medio ambiente, sus emisiones de CO2 siguen aumentando. En realidad, las emisiones de casi todas ellas están aumentando rápidamente y son grandes inversoras en sucias arenas alquitranadas, mientras que sus inversiones en energías renovables siguen siendo insignificantes o están disminuyendo", según José Carlos Puentes, de Amigos de la Tierra España.



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