Implantan un peaje en Londres para los coches más contaminantes

Unos 10.000 vehículos de gasolina y diésel, matriculados antes del 2006, tendrán que pagar a diario 10 libras (11,2 euros) para poder circular por el centro de la ciudad. El "T-Charge" ("t" de toxicidad) sigue el ejemplo marcado desde el 2003 por el "peaje" de congestión, que obliga a pagar 11,50 libras para poder circular en el centro urbano. Muchos de los vehículos privados, autobuses, camiones y taxis sin licencia de la autoridad de transportes (Tfl) se verán obligados pues a pagar los dos peajes para poder moverse en un amplia zona comprendida entre el Puente de Londres, King Cross, Marylebone, la estación de Victoria y Elephant & Castle, al sur del Támesis.

El 74% de los londinenses apoya la medida y el 45% reconoce que la contaminación es el problema que más les preocupa en la ciudad. Se estima que la mala calidad del aire contribuye al año a 9.000 muertes prematuras en Londres, donde 400 escuelas se encuentran en zonas que sobrepasan las máximas concentraciones de partículas contaminantes en suspensión permitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

"Es increíble que vivamos en una ciudad donde el aire es tan tóxico que hace que los niños crezcan con problemas pulmonares", ha declarado el alcalde Sadiq Khan, que sufre asma desde la infancia. "Seguiré haciendo todo lo que esté en mi mano para proteger a los londinenses contra este aire insalubre". 

La introducción del "T charge" es la primera medida de un ambicioso plan impulsado por Khan para implantar antes del 2020 en todo el área metropolitana de Londres la así llamada "zona de emisiones ultrabajas". El primer objetivo es retirar de la circulación a los coches que incumplen la normativa Europa IV (por lo general, todos los matriculados antes del 2006) para ir limitando poco a poco el tránsito de todos los vehículos de combustión. 

"El peaje de contaminación es una buena medida para disuadir a los conductores de los vehículos más viejos, pero no es suficiente para limpiar el aire de la ciudad", ha advertido Jenny Bates, portavoz de Amigos de la Tierra. "Necesitamos dar más pasos y acelerar las medidas". 

Chris Griffiths y Carla Stephan, de la organización Doctores contra el Diesel, dieron también la bienvenida a la "T" charge, pero pidieron al alcalde que dé una paso más allá: "Eliminar los vehículos más contaminantes es un excelente primer paso, pero hay que dar un definitivo impulso a las alternativas, e invertir más en infraestructura para la bicicleta y para el común de de los peatones. Londres debería seguir el camino de París y vetar totalmente la circulación de vehículos diésel el 2025".