El Valle de la Muerte vuelve a respirar

El evidente desequilibrio ecológico y la presión de ecologistas nacionales e internacionales obligaron al gobierno a exigir que las industrias controlaran las emisiones. Las fábricas fueron forzadas a instalar filtros en las chimeneas y plantas de procesamiento de aguas residuales.

25 años después las autoridades declararon tener bajo control casi todas las fuentes de contaminación y que en unos años más alcanzarían "niveles aceptables" de contaminación.

En 2009, el centro de la ciudad registró 48 microgramos de partículas por metro cúbico de aire, apenas por debajo de los 50 microgramos que la OMS recomienda como mínimo. No obstante, comparado a los niveles de los años 80, muchos consideran como éxito lo logrado hasta ahora en Cubatão, que pudo cortar la contaminación atmosférica en un 90%.

Un efectivo control y monitoreo de la calidad del aire juega un papel esencial en mantener los niveles de contaminación lo más bajo posible. Pero, para los ambientalistas, está lejos de ser el modelo de una economía sustentable.

"Está mucho mejor de lo que era pero tiene que ser mejor. Todavía queda mucho por hacer", señala Cleiton Jordão. "Lo que mis amigos científicos y yo hacemos es extremadamente importante para ayudar al parque industrial. No sólo en términos de la tecnología pero social y económicamente también".

Cubatão sigue teniendo los niveles más altos de contaminación atmosférica en todo el estado de Sao Paulo pero no ha vuelto a alcanzar los peligrosos niveles de los años 80.



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