El negocio de la contaminación atasca las energías verdes

La normativa europea permite a ciertas industrias contaminar sin pagar. Y a otras, comprar el derecho a emitir grandes cantidades de CO2 a precios que resultan casi irrisorios. La Unión Europea está revisando el mercado de emisiones de gases y lleva camino de que ese comercio (ETS) sea más atractivo para las empresas que pasarse a las energías limpias: los derechos gratuitos cubrirán el 90% de las emisiones. El coste de una tonelada de gas roza los cinco euros. Se ha incluido en los exentos de pago a las cementeras y aliviado las cargas a otros como los fertilizantes o la siderurgia.

El comercio de los derechos de emisión (ETS) consiste básicamente en la posibilidad de comprar y vender la generación de cierta cantidad de gases. Algunas industrias reciben esos derechos de forma gratuita. Otras no. Los derechos no gratuitos pueden adquirirse en el mercado. Así la propia Comisión Europea explica que las instalaciones que no pueden emitir sin coste pueden "reducir sus emisiones" o bien "comprar créditos adicionales para cubrir sus emisiones".

La última postura de los ministros de Medio Ambiente acordada este martes incluye elevar un poco la cuota de emisiones que se conceden gratuitamente. Va en consonancia con la postura votada hace una semana en el Parlamento Europeo a la que se opuso el Grupo de los Verdes. Uno de su miembros, Florent Marcellesi, explica que "se envía una señal que desincentiva las energías limpias porque al bajo precio de los combustibles se añade el bajo precio por lanzar carbono".

La Unión Europea asegura que este comercio es una herramienta útil para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero de un país o de la propia Unión y pretende aplicarlo para cumplir el Acuerdo de París: bajar esas emisiones un 40% para 2030. Las empresas deben tener derechos suficientes para cubrir su funcionamiento. Si no, son sancionadas. Los derechos que no gaste, puede reservarlos para el futuro o venderlos.

Contra la deslocalización

De manera que, sí, existen fábricas que contaminan sin pagar por ello. La idea de emisiones gratuitas se basa en impedir la fuga de plantas a países con menos exigencias medioambientales. Se incluye en esta estrategia antideslocalización a los sectores "vulnerables". Entre ellos están las manufacturas y la aviación.

El problema es que dentro de ese grupo habían entrado tantas industrias como para sumar el 97% de todos los gases que la UE está lanzando, según cálculo de la CE. Hasta 177 tipos de industria se benefician de esto. La revisión de la normativa busca dejarlos en 50 pero, aun así, van a suponer un 90% de las emisiones, analiza la también la Comisión.



0 0 votes
Valoración
Suscribir
Notificar de
guest

0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments