El sábado, los niveles de contaminación en Pekín alcanzaron niveles muy por encima de los considerados peligrosos para la salud humana. El medidor de partículas de la Embajada estadounidense en la capital china alcanzó un índice de 728, más del doble del límite de partículas contaminantes establecido por la Organización Mundial de la Salud como nocivo para la salud.

"Este problema se ha ido acumulando a lo largo del tiempo, por lo que la solución del mismo requerirá un proceso a largo plazo. Pero tenemos que actuar", ha declarado Li en la radio estatal. "Por una parte, tenemos que fortalecer la gestión medioambiental y otras tareas oficiales y, por la otra, tenemos que recordarle a la población que refuerce su protección personal. Esta situación requiere la sensibilización y la protección de todas las personas y de nuestra gestión conjunta", ha añadido.

Los elevados niveles de contaminación de la capital china se han atribuido al aumento en el uso de carbón por las bajas temperaturas invernales, sumado a la actividad industrial, el tráfico y la ausencia de vientos.

Las autoridades ya han anunciado la suspensión de operaciones en 58 compañías altamente contaminantes, además de paralizar 28 obras y ordenar la reducción de emisiones en otras 41 empresas como medidas contempladas en el plan de emergencia.

La fundadora del Instituto de Asuntos Público y Medioambientales, Ma Jun, ha señalado que la actitud del Gobierno con respecto a la contaminación "no tiene precedentes" en su transparencia. "El primer paso es decirle a la gente la verdad y poner la salud de las personas por delante de los intereses del Gobierno. Tener la valentía de enfrentarse a la realidad, es la condición previa para cualquier solución sensata", ha asegurado.



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