"Hemos acordado un tratado para comenzar a librar al mundo de un metal claramente nocivo para la salud", declaró Nuttall tras una noche entera de negociaciones.

"Los gobiernos han acordado este nuevo tratado para controlar y reducir las emisiones de mercurio. Es una gran victoria para la salud humana", añadió en su cuenta personal de Twitter.

La nueva regulación será conocida como la Convención de Minamata, en recuerdo de la ciudad japonesa que durante la década de los 50 fue el escenario de uno de los peores casos de envenenamiento por mercurio, que se cobró la vida de más de 900 personas durante esos años, y causó malformaciones a miles más.

La convención regulará el comercio y el suministro de mercurio, el uso del metal en productos y procesos industriales y las medidas a tomar para reducir las emisiones en los procesos artesanales o a pequeña escala.

El mercurio, metal líquido a temperatura ambiente, es enormemente nocivo en estado de vapor: circula a través del aire, del agua, del suelo y de los organismos vivos, provocando efectos dañinos en los sistemas nervioso, digestivo e inmunitario, pulmones y riñones, y puede ser letal, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).



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