¿Qué pretende este proyecto?

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, realizaron el taller de arranque del proyecto “Manejo adecuado de residuos que contienen Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP)”. 

El objetivo de este proyecto es minimizar los impactos a la salud y al medio ambiente mediante el manejo adecuado de químicos y la reducción de emisiones COP. Se busca igualmente reducir la exposición a los COP que se producen durante las operaciones de reciclaje de desechos electrónicos y empleo de plaguicidas. 

En su intervención, César Murillo Juárez, director general de Gestión Integral de Materiales y Actividades de Riesgo de la Semarnat, indicó que entre las prioridades del proyecto sobresale la necesidad de fortalecer las capacidades institucionales en relación con el manejo de los COP. Señaló que “México tiene un reto importante para mejorar el procesamiento de los desechos electrónicos. Esta actividad constituye, por lo demás, una excelente oportunidad para obtener la ventaja del valor económico de su aprovechamiento”. 

Por su parte, Katyna Argueta, directora del PNUD en México, destacó que “el proyecto refleja el compromiso y el esfuerzo conjunto de autoridades nacionales, sector privado, academia, organizaciones de la sociedad civil y comunidad internacional para reducir los riesgos a la salud que conlleva la exposición a estos compuestos químicos”.  

Hubo coincidencia en señalar que el manejo adecuado de residuos peligrosos en México es una condición necesaria para el bienestar de la población, especialmente para aquellas personas que trabajan como recolectores de residuos electrónicos, recicladores en vertederos de desechos y trabajadores agrícolas, cuyas actividades diarias exigen una exposición reiterada a estos compuestos.   

Los COP son sustancias orgánicas tóxicas que permanecen en el ambiente por largos periodos. Su distribución y acumulación en diferentes ambientes favorece el que puedan incorporarse en los tejidos de los seres vivos, introduciéndose así en la cadena alimenticia (por ejemplo, si se acumulan en peces). Si la concentración de los COP es suficientemente alta, pueden ser tóxicos para los humanos y otros seres vivos.  

Cabe mencionar que las actividades del proyecto abonan al cumplimiento de los compromisos que tiene México ante convenciones internacionales, como las de Estocolmo y Basilea. La primera promueve la supresión progresiva de los contaminantes orgánicos persistentes e incluye un mecanismo para ir agregando otros productos a la lista de los que actualmente se han identificado. La segunda estipula el control de movimientos transfronterizos de residuos peligrosos.   



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