Aunque su trabajo es ya una "realidad", sostiene que el número de aplicaciones que tienen estos materiales es "infinito". "Esto no es más que la punta del iceberg", afirma en una entrevista con Europa Press. El científico, galardonado con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ciencias Básicas, ha estado esta semana en Madrid donde asistió el miércoles pasado a la ceremonia de entrega de la X edición de estos galardones.

Yaghi ha desarrollado los denominados MOFs (metal organic frameworks o estructuras metal-orgánicas) y los COF (estructuras orgánicas covalentes), materiales nuevos capaces de absorber compuestos o gases, como si de una esponja se tratase. Según explica el químico, estos materiales, altamente porosos, se componen de unidades orgánicas e inorgánicas que, al unirse entre sí, forman estructuras amplias, generando un espacio donde se pueden almacenar gases como el CO2 -el principal gas causante del cambio climático- o incluso hidrógeno.

Mientras, los COF (solo creados con compuestos orgánicos), "tremendamente ligeros", se pueden utilizar "potencialmente" para aplicaciones semejantes, pero incluso electrónicas. "Los MOF y los COF son el resultado de una nueva química, algo que hemos inventado, la química reticular", resume.

Aunque el científico, que actualmente investiga en la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos), asegura que su equipo ha buscado aplicar estos materiales al almacenamiento o a la separación de gases, advierte de que también se podría utilizar para el transporte, para la industria farmacéutica o incluso en la lucha contra el cáncer.

Yaghi desarrolló estos materiales a finales de los 90, pero no ha sido hasta ahora cuando han podido llevarlos a la práctica. Precisamente, cuando Fundación BBVA dio a conocer el fallo del Premio, el científico declaró que su equipo estaba diseñando prototipos para mostrar que estos materiales serían capaces de obtener agua de la humedad atmosférica en entornos secos.

"Recientemente, hemos demostrado que podemos desarrollar dispositivos que pueden situarse en el desierto y recoger agua de la atmósfera", declara ahora. Se trata de una recolectora que funciona a temperatura ambiente con luz solar y sin energía adicional que contiene absorbedores de agua (los MOF). Los resultados de esta primera prueba de campo aparecieron el lunes en el último número de Science Avances, lo que para Yaghi confirma que estos materiales son ya una "realidad".



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