¿Por qué es tan molesto el vuelo de los mosquitos? Impresionante vídeo a cámara lenta

Los mosquitos no son los pilotos más gráciles de la naturaleza. Su vuelo es un poco amorfo y atípico dentro del mundo de los insectos, pues mueven sus alas a una gran velocidad y en batidas extremadamente cortas en comparación con las abejas y otras criaturas voladoras. Estas batidas, con una frecuencia de 800 hertzios, son las causantes del zumbido que nos despierta en las noches de verano y hasta ahora eran un pequeño misterio para los científicos, pues sobre el papel cuesta creer que esa estrategia sirva para volar en absoluto.

El equipo de Richard Bomphrey publica este miércoles en la revista Nature un exhaustivo análisis sobre la aerodinámica de los mosquitos y revela por fin cuál es la estrategia que les permite sustentarse en el aire y desplazarse en el aire. Como ocurre con el vuelo de otros insectos, el aleteo del mosquito le sirve para crear dos pequeños vórtices de modo que la diferencia de presión les ayude a sustentarse, pero a ello hay que sumar un movimiento extra: una rotación lateral de las alas que reaprovecha el aire y genera un vórtice extra que le ayuda a desplazarse.

El mecanismo – que Bompohrey y los suyos han desentrañado gracias a la filmación simultánea de los vuelos mediante ocho cámaras de alta velocidad – se basa en una sucesión del altibajos en la propulsión: su peso es sostenido durante los breves batidos en los que se pierde bastante energía, pero la formación del segundo vórtice de vuelta les ayuda a compensarlo. 

Lo interesante es que los autores del estudio no tienen explicación sobre por que estos insectos han optado por una estrategia tan atípica y creen que el uso de energía extra para producir un zumbido quizá haya servido como sistema de comunicación auditiva entre los individuos. Esto explicaría que durante millones de años hayan evolucionado para volar a trompicones y despertarnos al pasar junto a nuestra oreja.