El informe “Ciudades y Cambio Climático” publicado recientemente por la ONU-Hábitat, atribuye esta situación al consumo de combustibles fósiles para generar la electricidad que consumen los núcleos y a las emisiones derivadas del transporte.

El director ejecutivo de ONU-Hábitat, Joan Clos, consideró que los centros urbanos deben desempeñar un papel activo en la reducción de esa contaminación mediante el uso de energías limpias y la mejora energética de las viviendas para que tengan un consumo más eficiente, reduciendo las emsiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que esto conlleva.

Asimismo, Clos remarcó que sería más positivio para la población fijar sus residencias de forma menos concentrada en los núcleos, y así los ciudadanos puedan tener la opción de caminar, desplazarse en bicicleta o usar el transporte público en sus desplazamientos.

El estudio advierte que si no se toman medidas eficaces y efectivas para reducir las emisiones de GEI y promover un desarrollo urbano sostenible, la creciente urbanización del suelo agudizará las consecuencias del cambio climático.



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