La reciente inclusión de las ZEPA marinas en la Red de Áreas Marinas Protegidas de España (RAMPE) (BOE-A-2016-559) representa, para SEO/BirdLife un paso más hacia la protección efectiva de estos espacios de la Red Natura 2000, a la espera de la aprobación y puesta en marcha de los planes de gestión correspondientes.

La RAMPE tiene su origen en la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, aunque su pleno desarrollo corresponde a la Ley de Protección del Medio Marino. 

Su objetivo es el de avalar aquellos espacios marinos protegidos que cumplan unos requisitos mínimos en relación con la protección de la biodiversidad y del medio marinos.

Entre ellos cabe destacar su representatividad, su singularidad, la presencia de especies/hábitats sensibles, y su designación rigurosa basada en el mejor conocimiento disponible. La inclusión de un espacio marino en la RAMPE garantiza un claro reconocimiento por parte del Estado y conlleva la elaboración de un plan de gestión que garantice el cumplimiento de sus objetivos de conservación, en un plazo máximo de dos años tras el reconocimiento del espacio como Área Marina Protegida (AMP).

Las nuevas incorporaciones En total son 46 las ZEPA marinas que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) ha incorporado a la RAMPE. Por un lado se encuentran siete ZEPA marinas de tipo costero que la Generalitat Valenciana designó en 2009 y cuyas competencias traspasó al Estado en 2014.

Las 39 restantes fueron designadas directamente por el Magrama en 2014 como fruto de dos proyectos Life en los que el papel de SEO/BirdLife fue clave. En efecto, los espacios designados se basan en el inventario de IBA (Áreas Importantes para las Aves y la Biodiversidad) marinas publicado por SEO/BirdLife en 2009, fruto de un proyecto Life pionero iniciado en 2004 con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente y que ha servido de referente para otros países.

Posteriormente, durante el proyecto Life+ Indemares se trabajó en refinar la propuesta y conocer con más detalle el uso que hacen las aves marinas de los espacios propuestos, así como en hacer partícipes del proceso a los usuarios del mar. Todo este trabajo se llevó a cabo con el máximo rigor científico, contando con el apoyo del Magrama, la Comisión Europea y BirdLife International, entre muchos otros colaboradores. 

La designación de las 39 ZEPA marinas en 2014 ya indicaba el compromiso del Magrama de elaborar planes de gestión para estos espacios en un plazo de dos años.

Su inclusión en la RAMPE refuerza este compromiso y confiere un mayor peso legal a las ZEPA, al tiempo que representa un reconocimiento más al trabajo que hay detrás. Mapa de la Red Natura 2000 en España, en el que se diferencia entre los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC, de acuerdo a la Directiva Hábitat) y las ZEPA (acordes a la Directiva Aves). Se indica asimismo las áreas designadas a raíz del Proyecto Life+ Indemares.

Planes de gestión, el próximo paso 

La incorporación de las ZEPA marinas en la RAMPE es un simple paso más hacia la protección efectiva de estos espacios, del que aún queda camino por recorrer. 

El paso clave consistirá en el desarrollo y la implementación de planes de gestión que garanticen la conservación de los valores por los que se han designado las ZEPA. La entrada en la RAMPE refuerza los compromisos ya existentes, que deberán culminar a lo largo del presente año. Un punto clave para que los planes de gestión de las futuras ZEPA lleguen a buen puerto será que cuenten con los mecanismos adecuados de participación pública.

Este tipo de iniciativas debe continuar con implicación directa de las Administraciones y en esta línea, SEO/BirdLife trabaja y seguirá trabajando con los usuarios del mar, en el marco del proyecto Life+ Activa tu auténtica riqueza. Red Natura 2000. Asimismo, la organización velará por la adopción de unos planes adecuados para lograr la conservación de las aves marinas y sus hábitats en el conjunto de la Red de ZEPA marinas, y más allá.

Aves marinas, la asignatura pendiente

Las marinas se encuentran entre las aves más amenazadas del planeta, y esto es aplicable a muchas de las especies que habitan las aguas españolas. Algunas de las amenazas más graves se encuentran en el mar, como las capturas accidentales en artes de pesca, la contaminación marina o la previsible proliferación de infraestructuras. 

Las ZEPA marinas brindan la oportunidad de abordar estos problemas de forma eficaz, concentrando los esfuerzos de conservación en las zonas más sensibles, sin olvidar que la conservación de los mares no se acaba en la designación de los espacios protegidos. 

Es importante tener presente este último punto, y seguir trabajando en paralelo en un enfoque a más gran escala. Iniciativas como las Estrategias Marinas o la Política Pesquera Comunitaria brindan excelentes oportunidades para lograrlo, pero de momento los avances más destacados siguen estando en el papel.



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