La crisis y la incorporación de las energías renovales explican la caída, según el informe ‘Evolución de las emisiones de GEI en España’, presentado ayer por CC OO y World Watch

Por Eva San Martín

esanmartin@ambientum.com

Las emisiones de CO2 en España encogen. La cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) se redujo un 6, 5% en 2008 “respecto al año anterior”. Esto asegura el informe Evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero en España (1990-2008) presentado ayer en Madrid por CC OO y la publicación World Watch. “Después del descenso las emisiones siguen siendo un 42,7% respecto al año de referencia del Protocolo de Kioto”, explicó Llorenç Serrano, secretario de Medio Ambiente del sindicato.

El tratado internacional para la lucha contra el cambio climático asigna a España un incremento máximo de las emisiones permitidas de un 15% para el periodo 2008-2012. El Ejecutivo lo ha ampliado hasta el 37% (el resto, lo pagarán en derechos de emisión adquiridos a través de proyectos de cooperación o con la compra directa de derechos a terceros países). Hasta el momento, el horizonte más pesimista sigue rebasado en más de 5%.

¿Cómo se explica el descenso de las emisiones contaminantes en España? Nadie pone en duda que la crisis económica, que irrumpió a mediados de 2008, explica buena parte. “El resto se entiende con la aportación de las energías renovables, un 20,5%,  en 2008”, señala Serrano, quien, pese a los argumentos que invitan al optimismo, se mantiene cauto. “Con la reducción experimentada, seguimos siendo el país que más lejos está del cumplimiento de Kioto. Y todavía hay que ver que el descenso de las emisiones se mantengan con la reactivación de la economía española”, advierte.

El impulso renovable

El cambio en el llamado mix energético español, que expulsa a la energía producida con carbón y apuesta por las renovables (en especial por la eólica), que alcanzan casi el 30% en 2009, según los autores, contiene las claves para entender que nos acerquemos a Kioto. Si obtener un kW/hora de energía con carbón libera un kilogramo de dióxido carbónico a la atmósfera, la energía del viento lo reduce prácticamente a cero. Para José Santamarta, director de la edición española de World Watch  y coautor del informe, la tendencia se entiende con los precios. “El coste del carbón de importación casi se ha duplicado”, analiza Santamaría, quien añade que el precio de emitir de CO2 “especialmente alto en la primera mitad del año” también ha ayudado.

Otra de las explicaciones se encuentra en la importante reducción del transporte por carretera “que se explica con los dos nuevos millones de parados”, que habrían dejado de utilizar el automóvil para sus desplazamientos diarios al trabajo, declara Serrano.

Reducción por el viento

Las energías renovables evitaron en 2008 que 20 millones de toneladas de CO2 acabaran en la atmósfera, según el informe. Este año, de confirmarse la tendencia, los autores creen que las sostenibles podrían llegar a producir el 30% de la electricidad que se consume en España. Buena parte de las expectativas renovables están ahora puestas en la eólica, el sector verde que más crece, y que genera el 10% del consumo, según los datos de 2008.

Otro de los motivos que apuntan al optimismo, es la mejora “sustancial” de la eficiencia energética en España. “Por primera vez”, añade Serrano, “los datos nos permiten ser optimistas, y creer que llegaremos a alcanzar el objetivo español [del 37% de las emisiones sobre Kioto, para 2008-2012]”, concluye. Algo impensable sólo hace unos meses.



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