Si bien los esfuerzos de mitigación mundial deben seguir aspirando a limitar los incrementos de temperatura a 2 °C, el informe señala que es necesario prepararse para una serie más amplia de incrementos de temperatura y otros cambios climáticos. Ello es necesario con el fin de tener en cuenta las numerosas incertidumbres que pesan sobre las proyecciones climáticas y socioeconómicas.

Un informe anterior de la AEMA puso de manifiesto que el cambio climático está afectando ya a todas las regiones de Europa, con repercusiones muy diversas sobre la sociedad y el medio ambiente. De no tomar medidas, en el futuro cabe esperar mayores impactos. Las observaciones indican un incremento de las temperaturas medias en toda Europa. Las precipitaciones disminuyen en las regiones del sur y aumentan en las del norte de Europa.

El informe se ha presentado durante una conferencia sobre la Estrategia de la UE en materia de adaptación al cambio climático, cuyo objetivo es apoyar unas políticas de adaptación coherentes e integradas en la UE en los distintos sectores.

Europa empieza a adaptarse

El informe recomienda una combinación de diferentes medidas: medidas “grises”, como los proyectos tecnológicos y de ingeniería, planteamientos “verdes” basados en ecosistemas que utilizan la naturaleza, y las llamadas medidas “blandas”, como las políticas para cambiar los planteamientos en lo que se refiere a la gobernanza. Según el informe, los proyectos de adaptación más eficaces suelen resultar de la combinación de dos o más enfoques diferentes.

Aunque, en algunos casos, el coste de la adaptación puede ser elevado, el informe hace hincapié en los ahorros globales que suponen algunas medidas de adaptación. Uno de los proyectos de adaptación más importantes basado en los ecosistemas consiste en restaurar la cuenca del río Danubio a su estado natural anterior. Aunque el proyecto tendrá un coste cifrado en 183 millones de euros, ayudará a evitar inundaciones como la de 2005 que, por sí sola, provocó daños por valor de 396 millones de euros.

En Europa se han establecido sistemas de alerta rápida que contribuyen a prevenir los incendios forestales, las inundaciones y las sequías. Este tipo de medidas blandas puede ayudar a las comunidades a hacer frente a los riesgos, indica el informe.

Retos futuros

El informe añade que Europa debe adaptarse al cambio climático de manera coherente, garantizando que la adaptación se integre tanto en las políticas de la UE como en las nacionales. No existe ningún enfoque único para todos, y la adaptación al cambio climático debe responder a las condiciones nacionales y locales.

Siguen generando incertidumbre las proyecciones relativas al cambio climático, y es difícil estimar con precisión los riesgos futuros, puesto que los aspectos socioeconómicos también varían. Por estas razones, según el informe, la planificación a la adaptación debe ser lo suficientemente flexible como para hacer frente a circunstancias imprevistas y a una serie de cambios climáticos futuros.

Climate-ADAPT cuenta con un vasto conjunto de estudios de casos y otras informaciones destinadas a ayudar a países, regiones y ciudades a adaptarse al cambio climático. El sitio web incluye información sobre impactos climáticos previstos y acciones nacionales, así como noticias y futuros eventos.



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