Si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan en la reciente trayectoria durante el siglo XXI, el calentamiento global anual podría superar los 2° C en la mayoría de las regiones terrestres durante 2046-2065 y 4° C durante 2081-2100, por lo que si el calentamiento se produce a este ritmo, es probable que sea el cambio climático más grande y rápido de los últimos 65 millones de años.

La revisión, publicada en la edición de este viernes de “Science”, fue realizada por Noah Diffenbaugh, de la Universidad de Stanford, en California (Estados Unidos), y director del Departamento de Ecología Global Chris Field de la Institución Carnegie. "Con un escenario de futuras emisiones de gases de efecto invernadero altas, el calentamiento más grande se producirá en las latitudes altas del hemisferio norte, pero todas las áreas de la tierra se calentarán dramáticamente", señaló este experto.

Los investigadores hacen hincapié en que existen numerosas incertidumbres sobre la magnitud del futuro cambio climático, tales como las evaluaciones de la energía de las nubes y el ciclo del carbono. La mayor incertidumbre es el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la futura actividad humana. A pesar de estas incertidumbres existentes, la demanda en curso, especialmente de los combustibles fósiles, hace asegurar con certeza algunos cambios en el clima futuro.

"Tal vez lo más destacable es la tasa de cambio –comentó Diffenbaugh–. "Por ejemplo, el rápido calentamiento global que ocurrió hace unos 55 millones de años fue tan grande como las proyecciones de calentamiento, pero ese evento ocurrió durante muchos miles de años y no en apenas un siglo". "El futuro del planeta está en nuestras manos", añaden los autores de esta investigación.



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