Activistas por la justicia climática han calificado de "demasiado poco ambicioso" y de "vergüenza" el anuncio de la UE de no adoptar un objetivo del 30% de reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2020.

"Soluciones reales a la crisis climática comienzan con un descenso drástico de las emisiones. La UE ha comunicado en reuniones informales en Bangkok que modificar el objetivo para 2020 era “fuera de la realidad” y que no considera nuevos avances en la reducción de emisiones durante otra década. Este anuncio significa que en realidad no habrá reducciones de acuerdo con lo que exige la ciencia, lo cual es otra farsa más en la larga historia de hipocresía y retrasos de las políticas climáticas de la UE", señala Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción desde la capital tailandesa.

"Es un “business as usual” para los países que son históricamente responsables de la acumulación de emisiones en la atmósfera y que tienen una deuda climática impagable", añade.

"Sin reducciones significativas aumentará el calentamiento global afectando gravemente a los países más vulnerables y empobrecidos, especialmente a los pequeños Estados insulares, África, Bangladesh, Filipinas, Bolivia, entre otros", denuncia la organización ecologista.

"La UE se había comprometido en la última cumbre de Durban, a aumentar al 30% su reducción de emisiones de gases de invernadero, en caso de aprobarse un acuerdo. Pero a pesar de la puesta en marcha de la llamada "Plataforma de Durban", ampliamente rechazada por el movimiento ecologista y social a nivel mundial al condenar a millones de personas a la muerte y a la migración forzada, la UE anuncia ahora en Bangkok que no cambiará su compromiso de reducción", explica el portavoz de Ecologistas en Acción.

Sequías e incendios

"A pesar de una de las peores sequías en EEUU y la enorme pérdida de cosechas, el aumento de los incendios forestales en el Estado español, así como las inundaciones en Filipinas hace pocas semanas o el retraso nunca visto del Monzón en la India, todos fenómenos como consecuencias del cambio climático, no hay avances reales en las negociaciones internacionales", comenta Tom Kucharz desde Bangkok.

Entre las exigencias que se han entregado a la conferencia de Naciones Unidas, está la reducción de -al menos- el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero en relación a 1990 en los países industrializados hasta el 2020.

Se deben desarrollar políticas, mecanismos legales de obligatorio cumplimiento y sistemas fiscales, que incrementen la justicia y hagan pagar aquellos sectores industriales que más responsabilidades tienen en el calentamiento global.

Asimismo se deben encontrar soluciones que protejan los pueblos indígenas, los habitantes en áreas forestales y las comunidades más vulnerables y afectadas por las consecuencias del calentamiento global.

Ecologistas en Acción y decenas de otras organizaciones se han solidarizado con el movimiento por la justicia climática en Tailandia y han pedido al Gobierno tailandés que cese inmediatamente con la persecución, represión y criminalización de las organizaciones y comunidades locales que luchan contra la construcción de megaproyectos hidroeléctricos, centrales térmicas de carbón u otras políticas injustas que destruyen los recursos naturales para producir alimentos.

"La construcción de grandes presas no es una solución a la emergencia climática, sino que destruye los medios de vida y los ecosistemas de forma irreversible", argumenta Ecologistas en Acción. "Exigimos al Gobierno tailandés que pare las expulsiones de campesinos, la destrucción de sus cosechas y deje en perseguir a las comunidades campesinas, encarceladas por las autoridades policiales con el argumento de defender el clima, esto es absurdo y viola el Derecho Internacional".



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