COP23 de Bonn

La ministra alemana de Medio Ambiente, Barbara Hendricks, aseguró hoy en rueda de prensa que la edición número 23 de esta cumbre mundial anual de la lucha contra el cambio climático será un “paso intermedio”, pero debe enviar una “clara señal política”.

“Estamos en una situación especial porque se trata de la primera Cumbre del Clima tras el anuncio del presidente de EEUU, Donald Trump, de que EEUU abandonará el Acuerdo de París. Se trata de mandar una clara señal política de unidad”, indicó. Hendricks reconoció que tras la declaración de Trump hubo “miedo” en ciertos sectores ante un posible “efecto dominó”, pero ahora se da por supuesto que ningún otro país va a salirse del Acuerdo de París.

En un ámbito más técnico, la cumbre de Bonn -que preside Fiji aunque se celebre en Alemania- prevé abordar cómo deben presentar los países sus planes de acción para contener el calentamiento global, de manera que sean transparentes y “comparables”, explicó la ministra alemana.

Además se iniciará un debate para ver cómo se puede fomentar que los países se impongan a sí mismos “objetivos cada vez más ambiciosos” y fomenten una reacción similar en el resto de la comunidad internacional en un proceso denominado “diálogo facultativo”. “Ahora se trata de interpretar. El tratado internacional ya se firmó en París”, subrayó Hendricks.

UE, China y estados y ciudades de EE.UU 

Pese a la salida de EEUU, la ministra se mostró convencida de que el proceso seguirá adelante gracias al impulso de la Unión Europea (UE), China y la alianza de Estados insulares que encabeza Fiji, así como por estados y ciudades estadounidenses que han anunciado que seguirán adelante en su lucha contra el calentamiento global.

25.000 personas de 150 países y 500 ONG

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente del país, Frank-Walter Steinmeier, encabezarán al grupo de jefes de Estado y Gobierno y ministros que participarán esos días en la iniciativa, aunque la gran mayoría aún no ha confirmado su presencia. Está previsto que se den cita en Bonn unos 25.000 participantes, en su mayoría delegados de los más de 180 países que han ratificado ya el Acuerdo de París, así como activistas de unas 500 ONG y más de mil de periodistas.

El encuentro va a ser “lo más sostenible posible“, señaló Hendricks, que quiere compensar todas las emisiones de gases contaminantes ligadas a la cita y prevé bicis para desplazarse dentro de las instalaciones, botellas reciclables para los participantes y comidas principalmente vegetarianas y de producción ecológica. La ministra, además, percibió de forma positiva la convocatoria de manifestaciones los días de la cumbre en Bonn, porque “no van contra la conferencia”, sino que pretenden “llamar la atención” sobre las consecuencias del empleo del carbón.



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