Bonos verdes para luchar contra el cambio climático en España

Así lo han puesto de manifiesto algunos de los principales expertos en bonos verdes a nivel internacional durante el foro de debate celebrado esta semana en la Escuela de Finanzas AFI bajo el título “Riesgos Financieros del Cambio Climático. ¿Qué ofrecen los bonos verdes?”.

Este mercado de títulos de crédito emitidos para financiar proyectos que contribuyan a la lucha contra el cambio climático forma parte del cambio de flujos económicos necesario para dar cumplimiento al Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático, mediante el que cerca de 200 países se han comprometido a avanzar hacia un mundo neutro en emisiones.

El caso de España

Este analista considera que España debe seguir el camino de Francia y crear incentivos para los bonos verdes en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética que elabora el Gobierno, ya que se trata de un producto del que apenas existen casos puntuales.

Entre ellos están emisiones de estos bonos verdes por parte de Iberdrola (que emitió 1.000 millones de euros en estos títulos en febrero), la Comunidad de Madrid (700 millones este mes de mayo) y la Caja de Ingenieros, que ha lanzado este año el primer fondo de inversión contra el cambio climático, destaca Pedraz. El BBVA, por su parte, ha concedido préstamos verdes en los últimos meses tanto a Ibedrola (500 millones) como a Acciona (100 millones) para financiar proyectos ligados a la descarbonización.

Tanguy Claquin, responsable de finanzas sostenibles de Credit Agricole, subraya que España debe crear “un ecosistema regulatorio propicio” a la emisión estos bonos, o de lo contrario “podría sufrir las consecuencias” de que otros países, sobre todo algunos en desarrollo como India o Brasil, acaparen este mercado.

Claquin incide en que más allá del título de “bonos verdes” este producto es “la propuesta de inversión más segura y sólida” en un contexto en el que los países tienen que apostar decididamente por reducir emisiones para evitar que el cambio climático adquiera tintes catastróficos.

“Los tipos de interés están muy bajos porque los inversores no se fían y no invierten, sin embargo cuando hay propuestas bien estructuradas y demostradamente sostenibles el interés de los inversores está muy por encima de la oferta de mercado, que es lo que está ocurriendo con los bonos verdes”, concluye Claquin.



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