La Declaración confirmó las conclusiones preliminares según las cuales 2011 ha sido el año más cálido jamás registrado, en los que se haya producido un episodio de La Niña, que suele llevar aparejada una disminución de la temperatura. Se estimó que las temperaturas medias mundiales en 2011 superaban en 0,40°C la media anual de 14°C correspondiente al período de 1961 a 1990.

Las precipitaciones extremas, causadas en su mayoría por uno de los episodios de La Niña de más intensidad en los últimos 60 años, tuvieron amplias consecuencias. Por un lado, se produjeron inundaciones de gran magnitud en todos los continentes, mientras que por otro hubo sequías importantes en partes del África Meridional y de América del Norte. La extensión del hielo marino en el Ártico se redujo a niveles casi sin precedentes. Pese a que la actividad de los ciclones tropicales a escala mundial se situó por debajo de la media, en Estados Unidos se dio una de las temporadas de tornados más destructivas jamás registradas.

El ritmo al que se produce el aumento de la temperatura ha sido “notable” desde 1971, según la evaluación preliminar. Fenómenos atmosféricos y oceánicos como los episodios de La Niña hicieron que bajaran las temperaturas temporalmente algunos años, pero no frenaron la tendencia al calentamiento predominante.

La “disminución radical y continua del hielo marino del Ártico” fue una de las características más destacadas de la evolución del estado del clima durante el decenio, según las conclusiones preliminares.

La media mundial de precipitaciones fue la segunda más elevada desde 1901 y el fenómeno extremo que se notificó con mayor frecuencia fueron las inundaciones.

El Resumen decenal completo se publicará este año una vez que se hayan recibido los nuevos análisis de datos de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales y de los organismos colaboradores de seguimiento. Su objetivo es propiciar una comprensión más cabal de nuestro clima cambiante y variable desde una perspectiva a más largo plazo y complementar los informes anuales de la OMM.

Aspectos más destacados: Temperaturas

El decenio 2001-2010 fue el más cálido desde que se iniciaran los registros en 1850, estimándose que las temperaturas mundiales de la superficie del suelo y del mar superaron en 0,46°C la media a largo plazo de 14°C correspondiente al período de 1961 a 1990. Nueve años de ese decenio estuvieron entre los diez más cálidos jamás registrados. El año más cálido de todos fue 2010, seguido de cerca por 2005, con una temperatura media estimada en 0,53°C por encima de la media a largo plazo. Fue el decenio más cálido jamás registrado para la superficie del suelo y del mar de todos los continentes.

En casi el 90% de los países que fueron objeto de la evaluación se dio el decenio más cálido jamás registrado.

Durante los cuatro decenios anteriores el ritmo de aumento de la temperatura mundial ha sido “notable”, según el resumen preliminar. Desde 1971 la temperatura mundial ha aumentado en un promedio de 0,166°C por decenio, según las estimaciones, frente a la media de 0,06°C por decenio calculada para el período completo de 1881 a 2010.

Precipitaciones

Desde 1901 el decenio 2001-2010 fue el segundo con precipitaciones medias mundiales (lluvia, nieve, etc.) más elevadas sobre la tierra, después del de 1951-1960. En esa media mundial hubo grandes diferencias a escala regional y anual.

Durante el decenio, en gran parte del hemisferio norte se registraron condiciones de humedad superiores a la media, especialmente en el este de Estados Unidos de América, el norte y el este de Canadá, y en numerosas partes de Europa y Asia central. También en América del Sur, y en particular en Colombia, en partes del norte y el sur de Brasil, Uruguay y el noreste de Argentina se dieron condiciones de humedad superiores a la media, al igual que en la mayor parte de Sudáfrica, Indonesia y el norte de Australia.

Por el contrario, en otras regiones, las precipitaciones medias fueron inferiores a las normales. El oeste de Estados Unidos, el suroeste de Canadá, Alaska, gran parte del sur y el oeste de Europa, y la mayoría de las zonas del sur de Asia, África central, la zona central de América del Sur, y el este y el sureste de Australia fueron los más afectados.

Fenómenos extremos

En casi todas partes del mundo se produjeron fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, tales como inundaciones, sequías, ciclones, olas de calor y olas de frío. Dos olas de calor excepcionales asolaron Europa y Rusia durante el verano de 2003 y 2010 respectivamente, con consecuencias desastrosas, miles de víctimas e incendios forestales prolongados.

El fenómeno extremo más frecuente durante el decenio fueron las inundaciones, que afectaron a numerosas zonas del mundo. Se produjeron inundaciones generalizadas y prolongadas que afectaron al este de Europa en 2001 y 2005, África en 2008, Asia (en particular Pakistán) en 2010, y Australia en 2010.

En muchos lugares del mundo, entre los que cabe citar Australia, el este de África, la región de la Amazonia y el oeste de Estados Unidos, se notificaron condiciones de sequía extrema. Las consecuencias humanitarias fueron significativas en el este de África durante la primera mitad del decenio, produciéndose una escasez generalizada de alimentos y pérdida de vidas y de ganado.

Hielo marino

La disminución del hielo marino del Ártico, observada desde finales del decenio de 1960, prosiguió a lo largo de 2001-2010. En septiembre de 2007, durante el período de deshielo, se registró una disminución sin precedentes de la extensión del hielo marino en el Ártico.

La extensión del hielo marino en el Ártico estuvo de nuevo muy por debajo de la media en 2011. El nivel mínimo de la temporada, alcanzado el 9 de septiembre, fue de 4,33 millones de km2 (un 35% inferior a la media del período 1979-2000), según el Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielos de Estados Unidos. Se trató de la segunda extensión más reducida registrada en la temporada después del récord establecido en 2007. El volumen del hielo marino fue incluso inferior a la media, habiendo alcanzado según las estimaciones un nuevo mínimo, sin precedentes, de 4.200 kilómetros cúbicos, inferior a su vez a los 4.580 kilómetros cúbicos alcanzados en 2010.

Los satélites han mostrado la fluctuación del hielo marino de año en año desde 1972. Según las mediciones científicas, tanto el grosor como la extensión del hielo marino en el Ártico han registrado una notable reducción en los últimos 35 años. Sin embargo, los datos señalan que en años recientes se ha acentuado esta reducción de la cobertura de hielo marino en el Ártico. En los últimos seis años del decenio (2005 a 2010) se registraron las cinco extensiones más reducidas durante un mes de septiembre, siendo en 2007 cuando se registró la extensión mínima, que batió el record con 4,28 millones de kilómetros cuadrados, un 39% inferior a la media del período de referencia.



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