Un centenar de investigadores que trabajan en la conservación de este rapaz carroñera, amenazada de peligro de extinción en toda la UE, han coincidido en la importancia de establecer unos más eficaces canales de coordinación e intercambio de información entre los diferentes equipos.

Además, los investigadores creen que es necesario incorporar “las últimas técnicas de análisis forense veterinario” en las pesquisas policiales, de modo que mejora la “persecución de este delito penado” con hasta dos años de prisión.

Práctica inadecuada de manejo en el campo

Para José Eugenio Gutiérrez, coordinador de proyectos de la Fundicación Gypaetus, hay un componente de sensibilidad en el uso ilegal de venenos. “Gracias a las personaciones como  acusación particular que la fundación ha realizado en el marco del proyecto LIFE nos dimos cuenta que en muchos casos, el veneno se utilizaba como un manejo más de gestión de una explotación ganadera o cinegética, formaba parte de su cultura y tenía una clara finalidad: evitar pérdidas económicas por predación, un problema que muchas veces está mitificado, pero que en algunas zonas existe y al que debemos buscar soluciones”, asegura Gutiérrez.

Para Gutiérrez el desarrollo de una línea de trabajo tendente a minimizar estas pérdidas puede ayudar a utilizar métodos más selectivos a los agricultores. “Controlar los problemas de predación no es sólo eliminar los predadores”.



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