WWF celebra en el Día Europeo de la red Natura 2000 el establecimiento de esta amplia red de espacios protegidos. Sin embargo, recuerda los grandes temas pendientes: la urgencia de poner en marcha adecuados planes de gestión para garantizar su conservación, así como dotarlos de financiación apropiada. WWF coincide con el informe publicado por la Comisión Europea en la urgencia de  proteger la naturaleza a través del pleno desarrollo de las Directivas de aves y de hábitats como los principales instrumentos legislativos para garantizar la conservación de la biodiversidad en la UE.

El informe de la Comisión Europea confirma el mal estado de la naturaleza en toda la UE, con sólo el 23 % de las especies y el 16% de los hábitats en un buen estado. La agricultura intensiva, así como las infraestructuras de energía y de transporte perjudiciales, se identifican como las principales causas de la actual degradación de la naturaleza en Europa. Un ejemplo de esto es la dramática situación de ríos, humedales y lagos, con un 51 % de estos hábitats en mal estado. Esto demuestra que, pese a que las directivas han contribuido a la recuperación de muchas especies amenazadas, aún queda mucho por hacer. 

WWF recuerda que conservar en buen estado nuestros hábitats y especies de interés europeo no es únicamente una obligación legal como Estado miembro. También es garantía para que la sociedad pueda aprovechar los beneficios ambientales que aportan estos espacios, como la protección frente a sequías, inundaciones, plagas o la conservación de recursos, como el agua, especies polinizadoras o cinegéticas, así como lugares para el ocio y el deporte. De hecho, estos servicios provistos por la red Natura 2000 en toda Europa están valorados en hasta 300.000 millones euros al año por la propia Comisión Europea.

Para WWF, la creación de la red Natura 2000 hace más de veinte años constituye un gran hito para la conservación de la biodiversidad, ya que tiene por objetivo prioritario preservar lo más representativo del patrimonio natural europeo. España cuenta con casi el 30% de su superficie terrestre incluida en la red y el 8% de la parte marina. Se trata, sin duda, de un enorme logro de las políticas ambientales europeas (y en particular de las Directivas Aves y Hábitat), que sirve de ejemplo para otros países. El propio informe de la CE concluye la importancia de la creación de esta red de espacios para la recuperación y conservación de las especies amenazadas en Europa.

Con el fin de alcanzar los objetivos de las Directivas Europeas y poder disfrutar de estos servicios que la naturaleza nos presta, WWF recuerda que es necesario seguir avanzando y cumplir con las distintas obligaciones legales. En primer lugar, es imprescindible que se aprueben adecuados planes de gestión. España acumula un importante retraso –en 2012 tan solo el 10% de los espacios contaba con algún tipo de plan- lo que ha motivado que la CE haya iniciado un procedimiento de infracción que puede llevar a nuestro país ante el Tribunal de Luxemburgo y a afrontar una importante sanción económica. Además, aunque en los dos últimos años se ha producido un incremento en los planes de gestión aprobados, en una gran cantidad de casos, estas herramientas no tienen la calidad adecuada tratándose de documentos ambiguos sin objetivos ni acciones de conservación concretas ni presupuesto asignado.

Además, dichos planes de gestión se deben desarrollar y aprobar con la necesaria y suficiente participación de todos los agentes implicados. WWF lamenta que esto no se está cumpliendo en las recientes y apresuradas aprobaciones de planes que están ocurriendo en los últimos meses en distintas regiones.

Asimismo, para realizar esta gestión, se debe garantizar la correcta financiación de la red Natura 2000, algo que debería ser una prioridad para el Ministerio de Alimentación, Agricultura y Medio ambiente y el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, así como para las CCAA. En este sentido, la programación de los Fondos Europeos, actualmente en discusión, es clave para poder destinar dinero de los fondos FEADER, FEDER y FEMP a buenas prácticas agrarias, forestales y pesqueras, así como a infraestructuras verdes y acciones de conservación. Solo de este modo se estará haciendo un uso responsable de los fondos europeos aplicando la máxima de "dinero público" para "bienes públicos", se crearán y mantendrán puestos de trabajos en zonas rurales y, además, se alcanzarán los objetivos de conservación previstos. A punto de finalizar la programación de estos Fondos para el periodo 2014-2020, WWF lamenta el escaso nivel de financiación para biodiversidad y conservación de la Red Natura 2000 que ha sido incluido en los documentos de programación tanto autonómicos como nacionales.

Para Luis Suárez, Responsable del Programa de Especies de WWF España: "Es inaceptable que 20 años después de la creación de la red Natura 2000, aún pueda considerarse una red de espacios sobre el papel. El informe sobre el Estado de la red Natura subraya que no ha habido avances en los últimos años y que las amenazas derivadas de otras políticas sectoriales siguen presentes”.

"El Gobierno debe asumir todas sus responsabilidades en el cumplimiento de la normativa europea más importante de protección de la biodiversidad y garantizar que las CCAA aprueben planes de gestión de forma consensuada y participativa, que cumplan los requerimientos mínimos y que, además, cuenten con la adecuada financiación. Debe evitarse, por último, que el desarrollo de otras políticas sectoriales perjudiquen nuestro patrimonio natural, eliminando los llamados subsidios perversos. Solo de esta manera podremos conseguir que la red natura garantice la conservación de especies y habitas y sea una oportunidad para aquellos que viven y trabajan en ella", concluye Suárez.



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