Pero la organización también se lamenta de graves retrocesos en la protección de la vida salvaje, como la muerte de más de mil rinocerontes abatidos por furtivismo en Sudáfrica en 2013. 
 
La Asamblea General de las Naciones Unidas establece que, a partir de este año, todos los 3 de marzo se celebrará el Día Mundial de la Vida Salvaje para dar a conocer el valor intrínseco de la vida silvestre y sus contribuciones al desarrollo sostenible y al bienestar humano.

Durante el último año se han conseguido muchos logros en la lucha contra el crimen de la fauna. Varios países han destruido sus existencias de marfil, las Naciones Unidas han impuesto sanciones y la reciente Conferencia de Londres dio lugar a compromisos más firmes contra la caza furtiva y el comercio ilegal.

Si bien se han logrado avances, el comercio ilegal de vida silvestre sigue siendo una grave amenaza para el mundo natural. Sólo en Sudáfrica más de 1.000 rinocerontes fueron cazados furtivamente en 2013. Más que una estadística, es un triste recordatorio de que el crimen contra la fauna es real, lo que pone en peligro las oportunidades económicas y representa una amenaza para la seguridad y la estabilidad.

A pesar de estos contratiempos, WWF conmemoró el primer Día Mundial de la Vida Salvaje, reconociendo a Nepal el logro de conseguir "Cero caza furtiva" de rinocerontes, elefantes y tigres para el período que terminó en febrero de 2014. Éxitos como este se traducen en un futuro más seguro para la vida silvestre, con la población de tigres en Nepal aumentando más del 60% desde 2009.
 
WWF España se sumó a esta celebración puesto que nuestro país es uno de los que más biodiversidad y vida salvaje alberga de toda Europa. En España se pueden encontrar el 90 % de las poblaciones de buitres del continente o la segunda mayor población de lobos, pero también el 54% del total de especies europeas, y cerca del 50% de las especies únicas en Europa, entre las que se incluyen unas 8.000 plantas vasculares, 15.000 hongos, 50.000 invertebrados y 635 especies de vertebrados.
 
España está invirtiendo grandes esfuerzos en la conservación de nuestras especies más emblemáticas, como el lince ibérico, el oso pardo, el quebrantahuesos o el águila imperial, con  resultados muy notables.  Sin embargo, existe todavía mucho trabajo por hacer ya que el catálogo nacional de Especies Amenazadas cuenta  con 166 especies de flora y fauna clasificadas "en peligro de extinción".

Además, tan solo unas pocas de estas especies cuentan con los correspondientes y obligatorios planes de recuperación. Grupos enteros de fauna, como anfibios, murciélagos o insectos, o especies únicas, como el desmán del Pirineo o el topillo de Cabrera, están desapareciendo ante la indiferencia de la administración.
 
Luis Suárez, Responsable del Programa de Biodiversidad de WWF España, afirma: "Reclamamos que las CCAA aprueben y pongan en marcha acciones de conservación para recuperar los grandes olvidados de nuestra fauna salvaje. De lo contrario, en los próximos años asistiremos a una cascada de extinciones que empobrecerán nuestro patrimonio natural".
 



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