Al leopardo, un adulto de unos cinco años, que mide 193 centímetros de largo y pesa 40 kilos, capturado en el área de conservación de Kangchenjunga al este de Nepal, se le colocó un collar equipado con un emisor de GPS antes de ser liberado de nuevo.

En la década de los 80 y 90 se colocaron collares de seguimiento por radio a algún ejemplar de leopardo de las nieves en Nepal, pero esta es la primera vez que se utiliza tecnología de GPS para marcar a esta especie en el país asiático. Se trata además de la primera vez que las comunidades locales han participado en las operaciones de marcaje, identificando puntos calientes de actividad de leopardos y gestionando la logística sobre el terreno, a través de comités de conservación del leopardo de las nieves.

“Los leopardos de las nieves son animales muy esquivos, y dado el montañoso territorio donde viven, realizar el seguimiento de la especie es un gran desafío”, comentó el coordinador de investigación de WWF Nepal, el doctor Narendra Man Babu Pradhan. “Hasta ahora los estudios sobre el leopardo de las nieves han estado limitadas a áreas accesibles para las personas, así que esta tecnología nos ayudará a conseguir información importante sobre la ecología y el comportamiento de la especie”.

Con los datos que envía cada cuatro horas el emisor del collar, será posible determinar sus patrones de movimiento para así identificar hábitats críticos y corredores ecológicos para la especie. La expedición de marcaje fue liderada en noviembre por el Departamento de Parques Nacionales y Vida Salvaje del Gobierno de Nepal con el apoyo de WWF, y a finales de diciembre el leopardo ya ha recorrido un área de 80 kilómetros cuadrados.

Los proyectos de conservación del leopardo de las nieves en el Área de Conservación de Kangchenjunga, con la colaboración de comités formados por “científicos ciudadanos locales”, incluyen el seguimiento con cámaras trampa de los leopardos, estudios genéticos de la población utilizando ADN de las heces, y un mecanismo de seguros para el ganado que busca reducir los conflictos entre la especie y el ser humano.

Se estima que menos de 7.500 leopardos de las nieves sobreviven en libertad. En octubre de este año, representantes de los 12 países del sur y centro de Asia donde viven la especie firmaron un compromiso histórico para proteger y conservar al “fantasma de la montaña” y su hábitat en las grandes montañas asiáticas.



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