Gran parte de las especies y hábitats más valiosos del planeta se encuentran fuera de los espacios protegidos designados oficialmente y están expuestos por tanto al deterioro o la pérdida. Así lo asegura un trabajo científico que se publica hoy en la revista Conservation Letters y al que ha contribuido BirdLife Internacional, a la que pertenece SEO/BirdLife como único representante español. El artículo, titulado Shortfalls and solutions for meeting national and global conservation area targets, ha sido llevado a cabo por 40 investigadores de 26 instituciones diferentes y ha sido impulsado por la Cambridge Conservation Initiative y Arcadia.

En 2010, durante la Cumbre de la Biodiversidad de la ONU celebrada en Nagoya (Japón), los gobiernos de todo el mundo se comprometieron a conservar el 17% de la tierra y el 10% del mar en el año 2020, especialmente aquellas zonas de gran valor biológico, un reto conocido como las Metas de Aichi. Cuando quedan cinco años para llegar a esa fecha el trabajo de investigación publicado hoy en Conservation Letters muestra lo lejos que estamos de conseguirlo. Y es que el actual sistema de áreas protegidas no es capaz aún de abarcar todos los espacios, especies y ecosistemas clave.

Los gobiernos se han comprometido a proteger el 17% del territorio terrestre y el 10% del marino para 2020

Un estudio con participación de BirdLife International señala que sólo la quinta parte de los lugares clave para la biodiversidad están incluidos del todo en áreas protegidas, y que una tercera parte carece de toda protección

Un equipo de 26 instituciones diferentes ha analizado el grado de conservación de 12.000 lugares y 25.000 especies diferentes de la Lista Roja de la IUCN

Un estudio de 13.000 espacios y 25.000 especies clave

 “Hemos llevado a cabo el análisis más completo hasta la fecha sobre cómo las áreas protegidas abarcan la naturaleza. Analizamos unos 12.000 lugares, cerca de 1.000 regiones marinas y terrestres y 25.000 especies de animales y plantas, incluyendo la primera valoración de especies marinas”, afirma Stuart Butchar, director de Ciencia de BirdLife International y coordinador principal del trabajo. Las especies estudiadas forman parte de la Lista Roja de la IUCN, incluyendo mamíferos, aves, anfibios, peces óseos, peces cartilaginosos, crustáceos marinos, corales, manglares y algas. Respecto a los espacios, estos incluían las 12.000 IBA (Important Bird and Biodiversity Area) catalogadas por BirdLife International y 600 espacios designados por la Alliance for Zero Extinction.

“El análisis revela que sólo la quinta parte de los lugares clave para la biodiversidad están incluidos del todo en áreas protegidas, y que una tercera parte carece de toda protección”, indica el estudio. Además, menos de la mitad de los mamíferos, anfibios, manglares y grupos marinos tienen una proporción suficiente incluida en la red internacional de áreas protegidas como para considerar que están convenientemente amparados del deterioro. Otros grupos biológicos como las aves o los corales están menos protegidos todavía.

Llevar a cabo una adecuada protección de la naturaleza para conseguir los objetivos internacionales comprometidos por los gobiernos requeriría duplicar la extensión actual de las áreas protegidas, asegura el estudio. “El desafío es aún mayor si se tiene en cuenta que la mayor parte de los terrenos que tendrían que ser protegidos están en algunos de los países más pobres del mundo” añade Neil Burgess, director de Ciencia en el World Conservation Monitoring Centre de UNEP, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

“Conseguir este nivel de crecimiento en las áreas terrestres y marinas protegidas requerirá un mayor reconocimiento y un aumento de las áreas conservadas comunales e indígenas, reservas privadas, la custodia del territorio y las áreas sometidas a una gestión sostenible que ofrezcan beneficios para la conservación”, añade Thomas Brooks, responsable de Ciencia y Conocimiento en la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

Este estudio debería ser una llamada de atención a los gobiernos y a todos aquellos con responsabilidades de conservación en el mundo. Cumplir los objetivos de protección de la biodiversidad de 2020 requerirá acelerar el esfuerzo para reconocer y designar zonas de conservación de gran importancia natural y en las que se lleve a cabo una protección efectiva”, añade Stuart Butchar, director de Ciencia y de BirdLife International.

La situación en España

 En España, cerca del 30% de nuestro territorio está protegido por la Red Natura 2000, una red de espacios protegidos promovida en 1992 por la Unión Europea, como principal herramienta para la conservación de la biodiversidad en Europa. Según Juan Carlos Atienza, coordinador del área de Conservación de SEO/BirdLife, “los espacios de la Red Natura 2000 protegen nuestras especies y hábitats más importantes y representativos, pero no garantizan por sí mismos su conservación sin unos planes de gestión adecuados. En la actualidad sólo el 26% de nuestros espacios Red Natura 2000 cuentan con estos instrumentos, por lo que el gran reto en nuestro país es que el 74% restante de los planes se aprueben y tengan una calidad suficiente”.



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