La Sociedad Española de Ornitología SEO/Birdlife pedirá a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, a través de una solicitud formal, que se coloquen "salvapájaros" en los tendidos eléctricos próximos a la localidad sevillana de Lebrija con el objetivo de evitar la muerte de los flamencos que habitan en la zona.

El responsable de la Campaña de Tendidos Eléctricos del Área de Conservación de Especies y Espacio de SEO/Birdlife, Jorge Lozano, explicó hoy en declaraciones a Europa Press que esta infraestructura es necesaria para que el incidente producido el pasado día 1 de junio en la laguna "La Cigarrera" de Lebrija, en el que cuatro ejemplares de flamenco chocaron con cables y se partieron alas y patas, no se vuelva a producir.

Asimismo, recordó que esta laguna está declarada reserva natural protegida y forma parte de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) del Complejo Endorreico Lebrija-Las Cabezas y que en esta zona hay dos tendidos eléctricos "que deben ser protegidos para que las aves no mueran", dijo.

Por el mismo motivo, en junio de 2006 un total de quince flamencos murieron electrocutados al chocar con un cable de alta tensión en el término municipal de Utrera debido a que las aves volaban bajo para buscar esta laguna.

En este sentido, aseguró que la laguna está atravesada por un tendido eléctrico "que pasa justamente por encima de la masa de agua", de manera que, además de los flamencos, "muchos patos que se acercan a la masa de agua chocan contra los cables al atardecer, al amanecer o en días de niebla, cuando los cables ya no se ven muy bien".

El responsable señaló que los tendidos eléctricos suponen la muerte de casi un millón de aves al año en España, tanto por electrocución en los postes cuando éstas se posan como por colisión contra los cables cuando están volando. Lozano señaló que la electrocución afecta mucho a las aves rapaces, tanto a las diurnas como a las nocturnas, a la cigüeña blanca y a la negra y a los córvidos, "aves que tienden mucho a posarse, a descansar en ramas y que ven los tendidos eléctricos como una especie de árbol raro donde se pueden posar".

Del mismo modo, indicó que la electrocución es la principal causa de mortalidad para especies como el águila imperial, el águila real, la pescadora o la perdicera y añadió que en el Parque Nacional de Doñana, a finales de la década de los ochenta, las electrocuciones impedían al águila imperial aumentar su población ya que el 80 por ciento de las águilas que nacían morían electrocutadas ese mismo año.

Lozano apuntó que esta causa de muerte también afecta a otras especies de rapaces como el milano real, el alimoche o los buitres y que la existencia de tendidos de diseño antiguo hacen que la electrocución sea "muy fácil".

Muerte por colisión

Asimismo, en cuanto a la muerte por choque contra tendido eléctrico, Lozano destacó que todas las aves que vuelan pueden morir de esta forma como los tizones, las grullas, los patos, y las aves acuáticas en general, aunque las especies que chocan con más frecuencia son las que vuelan en grandes bandadas como las avutardas, "cuya principal causa de muerte son las colisiones contra cables eléctricos".

De esta manera, apuntó que en la provincia de Cádiz las avutardas se extinguieron porque la última que había chocó contra un tendido eléctrico en la zona de Tarifa, "la ruta principal de emigración de aves en España". "Los tendidos eléctricos han sido con seguridad la causa de la extinción de las avutardas en Cádiz y en Tarifa muchas aves chocan también en los parques eólicos", explicó.

A pesar de ello, indicó que la especie con mayor índice de mortalidad por colisión son las palomas puesto que, según explicó Lozano, las aves que tienen un vuelo muy rápido como las ortegas y las gangas también sufren este tipo de muerte, al igual que los flamencos y las grullas.

Protección de aves y tendidos

Para la protección de las aves, Lozano explicó que el pasado 22 de febrero se aprobó el Real Decreto 263/2008 para que todas las comunidades autónomas delimiten zonas de protección de aves. De esta manera, todos los tendidos eléctricos de estas zonas se modificarán a cargo del Estado y de las Administraciones Públicas y los nuevos tendidos que se coloquen "tendrán que reunir una serie de requisitos técnicos para que no sean peligrosos para las aves y se eviten tanto electrocuciones como colisiones".

En este sentido, Lozano aseguró que esta decisión es "muy buena" para evitar las electrocuciones y añadió que las aves rapaces "se verán muy beneficiadas" por esta medida. A pesar de ello, indicó que este decreto "no recoge bien el tema de las colisiones" pues sólo considera la instalación de "salvapájaros, algo que de noche no tiene ninguna efectividad ya que no se ve y esto afecta a muchos pájaros que emigran durante la noche".

Por ello, apuntó que deberían llevarse a cabo otro tipo de medidas como el desvío de tendidos eléctricos que pasan por las áreas de especies esteparias o enterrar el tendido, algo que desde el punto de vista técnico "es perfectamente posible" y ya se ha hecho en algunos lugares como el Parque Nacional de Doñana.

En cuanto a las actuaciones de las compañías eléctricas, Lozano destacó que a solicitud de las administraciones y de algunas asociaciones como SEO/Birdlife, éstas han realizado algunas modificaciones, "aunque quedan muchos tendidos por corregir". Por este motivo, indicó que "aunque se están haciendo cosas todavía hay que hacer más y esperamos que en el marco del Real Decreto el tema de las electrocuciones se puedan resolver casi definitivamente".



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