El urogallo tendrá alimento suficiente en Amieva. Ése es al menos el objetivo que busca el colectivo conservacionista Seo-BirdLife, que estos días ha iniciado un proyecto para plantar arandaneras en las zonas en las que cría este ave, en peligro de extinción.

La operación se desarrolla desde hace una semana en terrenos de León, Asturias y Cantabria, en los que se está reintroduciendo esta planta, que procura un sustento esencial a los urogallos. Los arándanos forman parte primordial de una especie que en los últimos años no ha dejado de menguar: el censo actual deja de manifiesto que hoy en día hay la mitad de urogallos que en los años ochenta.

El proceso de declive del urogallo, una de las especies más emblemáticas de la región, comenzó hace ya varias décadas, y por ahora parece que los esfuerzos conservacionistas no han dado el resultado apetecido. Los cantaderos cada vez cuentan con menos machos, y la tasa de reproducción es muy baja, de apenas un pollo al año por hembra.

El parque nacional de los Picos de Europa es una de las zonas en las que habitualmente se reproducían los urogallos, aunque cada vez menos. Por esto esta zona ha sido objetivo primordial de actuación para Seo-BirdLife, que presentó hace dos meses el proyecto denominado «El sonido del bosque».

Este plan prevé el desbroce de las zonas de matorral en los bosques, dado que se trata de los lugares en los que crían las hembras. Además, de este modo se facilita la reproducción de las plantas de arándanos. Para ello trabaja un equipo de cinco peones más un ingeniero forestal, en un programa que se desarrolla hasta el 15 de diciembre. Precisamente, una de las causas de la desaparición de la especie es el avance de los bosques y zonas arbustivas con el abandono de las prácticas agrarias y ganaderas.

En la parte leonesa se trabaja para desbrozar los sectores de Pontón-Panderrueda y Vegabaño; en Asturias se opera en el municipio de Amieva y en Cantabria, en la zona de Tresviso.

La campaña «El sonido del bosque» tiene como objetivos aumentar el conocimiento sobre la especie, incrementar los espacios favorables en los montes de la Cordillera y colaborar con ganaderos, cazadores y gestores forestales para conseguir una mejor del territorio.

El director del parque nacional de los Picos de Europa, Rodrigo Suárez, ha señalado que en la actualidad no se tiene constancia de nuevas reproducciones en esta zona, con lo que las perspectivas de repoblación a corto plazo no son demasiado optimistas.

Para intentar salvar una situación que los expertos califican de complicada, también se pondrán en marcha otras actuaciones, como la señalización de vallados en Panderrueda y Pandetrave, para lograr que cuando haya niebla los animales no impacten con ellos cuando vuelen bajo, evitando así otra de las causas de mortalidad de la especie. Asimismo, el director del Parque ha anunciado que se van a retirar venados de algunas zonas, especialmente en Cantabria, para rebajar la presión de ungulados sobre el ecosistema, que es excesiva.

A todas estas medidas se añade también el proyecto de la Fundación Biodiversidad para poner en marcha el programa de cría en cautividad. El Gobierno del Principado ha autorizado la captura y radiomarcaje de cuatro hembras de urogallo, a cargo de un equipo autorizado de trabajo compuesto por seis personas, hasta el próximo mes de noviembre. De esta manera se podrá realizar un seguimiento puntual de los animales para conocer las zonas en las que se mueven y poder acceder a los huevos de las hembras.



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