Los primeros pollos nacieron a finales de mayo y los sucesivos nacimientos se prolongaron durante un mes consecutivo. Los tres primeros, una vez pasaron su primera fase de cría, fueron trasladados a una plataforma de adaptación instalada en la comarca de Sobrarbe, donde se crían mediante la modalidad de hacking (cría campestre), técnica cuyo objetivo es fijar a los ejemplares al territorio hasta su liberación final en el medio natural. Los restantes seis pollos crecen en el Centro de Recuperación de Fauna de La Alfranca, alimentados por sus progenitores y por señuelos, donde también permanecerán para su liberación cuando estén completamente desarrollados y vuelen correctamente, lo cual ocurrirá previsiblemente a los 65-70 días de vida.
 
El Departamento de Medio Ambiente, a través del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre, puso en marcha en 2006 este programa con una fase de estudio previa en la que se analizaron programas de cría en cautividad de diferentes especies desarrollados en otras Comunidades Autónomas, y en la que se establecieron los protocolos de actuación.
 
Después, se inició una fase de creación de una pequeña población propia de milano real en el Centro a partir de pollos con escasas probabilidades de viabilidad en el medio natural. Esta población es la que ahora ha criado con éxito.
 
Los nueve nacimientos de pollos, dentro del Programa de Cría en Cautividad del Milano Real, suponen la culminación de un extenso trabajo desarrollado desde el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón.
 
Milano real 

El milano real es una de las especies más amenazadas de la península ibérica. Su inclusión en la máxima categoría de amenaza junto con especies tan emblemáticas como el quebrantahuesos, el lince o el águila imperial, se debe a que la población española de la especie ha descendido casi un 50% en los últimos 20 años.
 
De esta forma, en Aragón se distribuye fundamentalmente por el tercio norte, incluyendo el Pirineo, Prepirineo y depresiones intrapirenaicas. Se estima que en Aragón existen unas 250 parejas reproductoras. Además, dentro de la depresión del Ebro se localiza, de modo casi exclusivo, en la margen izquierda. Su dieta se basa en carroñas de tamaños muy variables y en presas vivas. El abandono de la ganadería extensiva se traduce también en una reducción de la disponibilidad de recursos. Para preservar y proteger a esta rapaz una parte muy significativa de la población aragonesa de dicha especie se localiza dentro de los espacios incluidos en la Red Natura 2000.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de