Los árboles señalizados son los mejores exponentes del patrimonio arbóreo de indudable valor natural y cultural por motivos como su edad avanzada, tamaño extraordinario, rareza, vinculaciones históricas, la unión a tradiciones locales o alto interés científico, entre otros, o aquellos que se estimaba que tuvieran un mayor riesgo de ser dañados por desconocimiento de la ubicación e importancia de estos ejemplares arbóreos por parte de otras administraciones gestoras de territorios como ayuntamientos, mancomunidades, empresas públicas o confederaciones, así como de los propietarios privados que tienen estos individuos en sus terrenos.

Los trabajos llevados a cabo en este Plan han consistido en la revisión del catálogo a fin de comprobar el estado de conservación de los árboles singulares, y priorizar con la información obtenida las medidas y tratamientos a realizar, como cableados, podas para reducir peso, labores de limpieza, saneamiento y apuntalamiento, tratamientos fitosanitarios, estudios patológicos y estructurales, adecuación del entorno y señalización de ejemplares con carteles divulgativos.

Actualización del catálogo

La señalización ha consistido en la instalación de un hito de hormigón con una chapa identificativa fijada donde se refleja que es un árbol singular de la Comunidad. Estos hitos se han colocado separados de la base del tronco del árbol a una distancia mínima de 2 metros, de modo que no se afecte en ningún momento al desarrollo de las raíces de los ejemplares. La posición del hito se ha elegido en función de que pueda ser contemplado desde el acceso más directo al ejemplar (caminos principales, puertas de acceso, etc.).

De ahora en adelante, se pretende actualizar el Catálogo de Árboles Singulares de la Comunidad, incluir algunos de los datos y propuestas aportados por Agentes Forestales, Asociaciones Ecologistas, ciudadanos, ayuntamientos o Patrimonio Nacional. Además, se pretende continuar con las labores de mantenimiento, conservación y divulgación de los ejemplares singulares y de los próximos a incluir en la revisión del catálogo.

Para proteger este patrimonio natural, el Ejecutivo autonómico comenzó hace más de dos años un novedoso ensayo de investigación forestal a través del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) que ha conseguido clonar 31 de estos extraordinarios ejemplares de 14 municipios –incluyendo Madrid capital- y de las tres especies autóctonas más representativas de la región –tejo, olmo y alcornoque-. Juntos poseen una media de 500 años de edad, una altura equivalente a un edificio de 6 plantas, y un diámetro de la copa de 16 metros.

Entre los árboles singulares clonados se encuentra el conocido Tejo del Barondillo en Rascafría, que con más de 1.500 años de vida, es el árbol más longevo de la Comunidad y de los más viejos de toda la península. Igualmente ha sido posible clonar uno de los olmos singulares de San Martín de Valdeiglesias derribado por viento, y del que gracias a este ensayo ha sido posible salvar su legado genético. Entre otros, también figura el famoso olmo de Guadarrama, o el conocido como “olmo pantalones” del Jardín Botánico de Madrid.



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