Vida salvaje

Con el comercio ilegal y no sostenible que pone en peligro la vida silvestre en todo el mundo, las naciones se unieron el día de hoy en CITES apoyando una serie de decisiones contundentes que otorgan mayor protección a importantes especies amenazadas y fortalecen los esfuerzos para combatir los altos niveles de caza y tráfico ilegal de vida salvaje.

Reunidos en Sudáfrica en el encuentro más grande que se haya tenido antes a nivel mundial, en la Conferencia de las Partes (Cop17) de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora salvajes (CITES), más de 180 países votaron para mantener la prohibición internacional del comercio del marfil de elefante y del cuerno de rinoceronte y, al mismo tiempo, apoyaron la prohibición de comercializar con pangolines y con el loro Africano gris. La conferencia también impone regulaciones estrictas en el comercio de las rayas diablo, el tiburón sedoso y los tiburones zorro, así como en todas las especies del palo de rosa.

“Con una gran parte de la vida salvaje amenazada por la caza ilegal y el comercio insostenible, los gobiernos tenían que tomar una decisión muy fuerte aquí en Johannesburgo y así lo hicieron. Esta conferencia se debe considerar como un gran logro para la conservación de vida salvaje”, dijo Theressa Frantz, Co-líder de la delegación de WWF ante la Cop17 de CITES.

“El mundo se unió no solo ante la urgente necesidad de proteger a las especies amenazadas, que van desde la raya diablo hasta el palo rosa, sino también para impulsar y fortalecer la implementación de regulaciones comerciales para que sean algo más que solo una medida protectora sobre el papel”, añadio Frantz.

Además de hacer un llamamiento para cerrar comercios nacionales del marfil que están contribuyendo al comercio ilegal, las naciones apoyaron el proceso de los Planes de Acción Nacional, que identifica a los países donde hay puntos débiles que favorecen la cadena de comercio ilegal de marfil, y que es esencial en los esfuerzos para acabar con el comercio de marfil. CITES también dejó muy claro que Vietnam y Mozambique deben combatir el comercio ilegal de cuerno de rinoceronte en el periodo de un año o afrontar las sanciones correspondientes.

De igual relevancia fue la adopción de los países de fortalecer mecanismos de trazabilidad que son parte elemental para el desarrollo de una pesca sostenible de tiburones y rayas, y establecieron reglas más estrictas para los centros de cría de tigres y el comercio de animales criados en cautividad.

“Hubo negociaciones muy complicadas en CITES, pero al final el resultado es un sistema comercial global más fuerte y hay un compromiso más grande de los países para actuar contundentemente y hacer responsables a los que corresponda. Las prohibiciones  acaparan la atención de la prensa, pero la implementación rigurosa es lo que marca la diferencia. Las naciones no tienen ninguna excusa, ahora cuentan con más herramientas y saben que hay claras expectativas de que actúen, o de que asuman las consecuencias” , dijo Frantz.

Por primera vez la conferencia debatió oficialmente y adoptó resoluciones sobre una serie de temas críticos relacionados al comercio ilegal de vida salvaje, como son la corrupción y la necesidad de reducir la demanda de especies amenazadas así como partes de animales en peligro.



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