Los macacos viven en diversas regiones del mundo, desde el norte de África y Gibraltar hasta China y Japón. 

Muchas de las 22 especies de estos primates no solo son utilizadas para experimentación animal, sino que son víctimas del tráfico ilegal de especies, como ocurre con el de Gibraltar. 

Esta semana, que ha celebrado por primera vez el Día Internacional del Macaco, estos animales son protagonistas de nuestro #CienciaaloBestia.

Los macacos de Gibraltar o de Berbería (Macaca sylvanus) tienen un pelaje pardo-amarillento, ligeramente grisáceo en algunos individuos, y su cara, pies y manos son de color rosado. Como sucede con otras especies de macacos, la cola de este primate es vestigial y no se aprecia desde la distancia.

Cada año 200 crías de mono de Berbería son arrebatadas de los brazos de sus madres, para ser introducidas de contrabando desde Marruecos hacia España 

Pero, sin duda, su principal característica es que es el único primate que vive en el norte de África (Marruecos y Argelia) y sur de Europa (Gibraltar) en libertad. Esta condición puede, sin embargo, hacerlo aún más vulnerable al tráfico ilegal de especies. Según la el centro de rescate AAP Primadomus, en España y la Unión Europa esta es la especie que más se decomisa.

Cada año 200 crías de mono de Berbería son arrebatadas de los brazos de sus madres, para ser introducidas de contrabando desde Marruecos hacia España y otros países europeos, indican desde esta fundación especializada en el rescate de estos y otros mamíferos exóticos.

Una vez adquirida ilegalmente como mascota, la cría desarrolla comportamientos lejos de ser modélicos para un animal de compañía. El abandono o el aislamiento en pequeñas jaulas condenan a este primate, social por antonomasia, a una vida solitaria y privada de estímulos.

Desde el centro de rescate de primates Fundación Mona señalan que esta situación les impide adquirir habilidades sociales esenciales y advierten que empiezan a realizar movimientos repetitivos y en los casos más graves, se autolesionan mordiéndose y golpeándose a sí mismos.

“Cuando estos animales llegan a nuestras manos presentan comportamientos anormales fruto de la separación forzada y precoz de sus madres, y del maltrato derivado del viaje hasta nuestras fronteras”, señala Pilar Jornet, directora de AAP-Primadomu, que destaca el caso de Juma, un joven macaco encontrado en las calles de París que, al llegar a las instalaciones del centro, se chupaba el dedo de forma compulsiva y se mordía.

Un día para pedir su protección 

El pasado 16 de marzo se celebró el primer Día Internacional del Macaco para concienciar sobre los problemas a los que se enfrentan estos primates, y en especial el macaco de Gibraltar con el contrabando de animales exóticos.

Según la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la especie está en peligro de extinción. En 30 años, la población salvaje de se ha reducido un 65%, de 17.500 en 1975 a las cifras actuales, que rondan los 8.000 individuos. Las consecuencias no son solo el sufrimiento de los animales traficados, sino también, el serio riesgo para la continuidad de la especie.



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