Oceana ha presentado formalmente una propuesta a la Comisión General de Pesca del Mediterráneo para cerrar permanentemente al arrastre de fondo importantes zonas de cría en el Canal de Sicilia. La organización internacional de conservación marina afirma que esta medida contribuirá a la recuperación de pesquerías sobreexplotadas y sin gestionar en el Mediterráneo, un mar donde un 92% de los stocks pesqueros demersales sufre sobreexplotación.

En el Mediterráneo solo se pescan de manera sostenible uno de cada diez stocks. Proteger las zonas de cría y de puesta es el primer paso y el más inmediato que hay que dar para garantizar el pescado del día de mañana”, señala Lasse Gustavsson, director ejecutivo de Oceana en Europa. “La ciencia avala que se cierre la pesca en estas zonas y no son admisibles las excusas cuando las poblaciones locales dependen tanto de esta fuente de ingresos. Pedimos a todos los países que adopten medidas firmes para asegurar la viabilidad a largo plazo de los recursos pesqueros en toda la cuenca”.

El Estrecho de Sicilia es un área en el Mediterráneo compartida por Tunicia, Italia y Malta y los arrastreros han faenado en ella durante décadas por su valiosa gamba roja de profundidad y merluza. En los últimos años, la ciencia ha demostrado la importancia para la supervivencia de los stocks de determinadas áreas donde se agregan los juveniles. Como medida de emergencia, Oceana solicita el cierre inmediato de estas zonas a la pesca, mientras los países en cuestión establecen un plan de gestión adecuado para recuperar los stocks.

Oceana participará la semana que viene en la reunión de agentes sociales organizada por el proyecto MedSudMed de la FAO para impulsar un plan de gestión plurianual compartido para el Estrecho de Sicilia. También acudirá al Comité Científico Asesor de la CGPM (GFCM, por sus siglas en inglés), que se celebrará en Roma entre el 24 y el 27 de marzo, donde promoverá la protección de las zonas de cría de especies de merluza y gamba rosa de profundidad.