La sobreexplotación del atún rojo del Mediterráneo ha sido financiada por los fondos europeos. Recientemente, un informe publicado por WWF denunciaba la sobrecapacidad de esta flota que, según datos de Oceana, ha sido financiada con más de 16 millones de euros procedentes de fondos comunitarios, sin contabilizar el acceso a otras subvenciones, como las ayudas al coste del combustible, distribuidas dentro del marco de minimis. Las principales flotas atuneras de cerco se reparten entre España, Francia e Italia.

España: Todas las embarcaciones de la flota atunera de cerco española han sido subvencionadas con fondos comunitarios para su construcción. Con más de 1.300.000 € de fondos públicos invertidos.

Italia: La flota de cerco italiana, más antigua, ha sido modernizada con cuantiosas subvenciones para la modernización, incrementándose su capacidad notablemente en los últimos años gracias a los fondos europeos, hasta un mínimo estimado por Oceana de 8.000.000 €.

Francia: Las 36 embarcaciones de cerco francesas autorizadas en 2008 para la captura de atún rojo también han sido grandes beneficiarias de subvenciones con un total de casi 6.000.000 €. A esta cifra habría que añadir aquellas embarcaciones subvencionadas y que han sido transferidas a Libia, donde la ausencia de control favorece la pesca ilegal de esta especie en peligro. El Gobierno francés recientemente ha planteado la posibilidad de subvencionar esta flota para que permanezca bajo pabellón francés.

Xavier Pastor, Director de Oceana en Europa ha denunciado este hecho: "La sobreexplotación del atún rojo ha sido promovida y financiada por los contribuyentes europeos, y continúa siéndolo a través de la financiación de costes operativos como el gas-oil. Este es uno de los ejemplos más claros de cómo las subvenciones han llevado a la esquilmación de los recursos pesqueros y a la sobrecapacidad de la flota comunitaria".

Por otra parte, la organización de conservación marina ha recalcado que las medidas de gestión y acciones llevadas a cabo por los Gobiernos que participan en esta pesquería no se corresponden con la realidad de la flota y el estado del stock de atún. Medidas de conservación, el control exhaustivo de las embarcaciones, o la lucha contra la pesca ilegal, forman parte de una teórica voluntad política de la mayoría de las administraciones. Sin embargo, se continúa ignorando el consejo científico y se acuerdan cuotas excesivas, continúa la pesca en zonas de desove, se capturan inmaduros, embarcaciones sin licencia capturan y desembarcan atún rojo en puertos no autorizados, las flotas sobrepasan las cuotas asignadas o no declaran las capturas… Y estos hechos sólo constituyen la parte más obvia del declive del stock de atún rojo del Mediterráneo.

Esta semana la flota se prepara en puerto a la espera de la llegada del atún. El principio de la campaña se desarrollará en el caladero de Baleares, donde los atunes serán capturados cuando lleguen a desovar. Parte de la flota implicada en esta pesquería se reparte entre el puerto de San Carles de la Rápita, en Tarragona, donde se encuentran palangreros y cerqueros de pabellón italiano, y Ametllá de Mar, donde las seis embarcaciones que componen la flota de cerco española esperan la llegada de los bancos de atún. En Francia, los modernos cerqueros franceses se aglutinan en los muelles del puerto de Sète junto con antiguos cerqueros franceses y turcos, ahora con bandera Libia.

El biólogo marino Xavier Pastor se ha referido al reciente nombramiento de Elena Espinosa como Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, planteando la urgencia de medidas frente a la nueva campaña de atún: "En términos de flota española, el cerco para atún rojo supone únicamente 6 embarcaciones, aunque la industria española es una de las que provoca y se beneficia más de la extinción de atún rojo en el Mediterráneo". El portavoz de Oceana ha añadido: "Elena Espinosa, como titular de las competencias en Pesca, tiene la responsabilidad del control del caladero balear y la lucha contra la pesca ilegal, y como titular de Medio Ambiente, es su obligación aplicar medidas urgentes como el cierre de la pesquería en el área de desove de Islas Baleares, y abogar por el cierre en otras áreas de relevancia como el Golfo de León, a fin de evitar la captura de juveniles de atún rojo".



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